El “ICE” argentino: Refuerzan controles migratorios y avanzan con expulsiones de extranjeros ilegales

El Gobierno nacional, encabezado por el presidente Javier Milei, intensificó esta semana los procedimientos migratorios en distintos puntos del país mediante operativos coordinados por el Ministerio de Seguridad de la Nación junto a la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) y la Policía Federal Argentina (PFA).
29 de enero de 2026

migraciones

Estas acciones forman parte de una estrategia oficial para verificar la situación legal de extranjeros residentes o presentes en territorio argentino y, en caso de irregularidades, proceder a su expulsión o deportación, según lo comunicado por fuentes del Ejecutivo.

Operativos en villas y controles en La Matanza

Uno de los operativos más recientes se desarrolló en la localidad de Villa Celina, partido de La Matanza, donde las fuerzas estatales llevaron a cabo controles migratorios masivos. De acuerdo con informes oficiales, se verificó la documentación de al menos 385 ciudadanos extranjeros, de los cuales 16 se encontraban en situación migratoria irregular. En estos casos, el Gobierno indicó que deberán regularizar su situación o enfrentarse a procedimientos administrativos que pueden derivar en su expulsión del país.

Desde el Ministerio de Seguridad destacaron que estos controles no son “casuales”, sino parte de un plan más amplio de refuerzo del cumplimiento de las leyes migratorias argentinas, con el objetivo de que quienes residan en Argentina lo hagan dentro de los marcos legales vigentes y con documentación en regla. En este contexto, las autoridades señalaron que “controles firmes y reglas claras: sin documentos, no hay permanencia”, enfatizando la necesidad de respetar la normativa migratoria.

Reforma migratoria y decreto presidencial

A mediados del año pasado, el Gobierno oficializó mediante el Decreto 366/2025 una profunda reforma del régimen migratorio argentino, modificando la Ley de Migraciones vigente y ajustando las reglas de ingreso, permanencia y expulsión de extranjeros en el país. El decreto fue publicado en el Boletín Oficial y desde entonces ha sido un pilar de la política migratoria del Ejecutivo.

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Según los principales puntos de la reforma, se endurecieron las causales de deportación, se aceleraron los plazos para expulsar a quienes ingresan ilegalmente o cometen delitos y se introdujeron requisitos más estrictos para obtener la ciudadanía o residencia permanente. Asimismo, el decreto otorga herramientas legales para cobrar a extranjeros no residentes por servicios públicos como salud y educación, medida que el Gobierno describe como necesaria para sostener la calidad de estos servicios a los argentinos.

Argumentos oficiales del Gobierno

Desde la administración de Milei, los voceros oficiales han vinculado estas políticas con la defensa de la seguridad nacional, el respeto de la ley y la protección de los recursos estatales. Según lo expresado por autoridades del Ejecutivo, la Argentina, que históricamente ha sido un país receptivo a la inmigración, debe evitar que flujos irregulares vulneren sus normas y pongan en riesgo la seguridad de sus ciudadanos o la estabilidad de los servicios públicos.

El Gobierno ha señalado que estas medidas buscan garantizar que quienes ingresen o permanezcan en el país lo hagan de manera ordenada y respetando la legislación vigente, evitando situaciones que desde el oficialismo se califican como “caos” o “abuso” del sistema migratorio. En este sentido, se ha argumentado que una inmigración ordenada no solo protege la cultura y las instituciones argentinas, sino que también fortalece la cohesión social y evita tensiones similares a las que han ocurrido en algunas naciones europeas ante flujos migratorios descontrolados (comparación utilizada por representantes de la administración).

Acciones concretas y expulsiones

Más allá de los controles en el conurbano bonaerense, la política de expulsiones se ha puesto en marcha en varios casos concretos desde la entrada en vigencia del decreto. Por ejemplo, recientemente, según reportes de medios locales, un ciudadano extranjero fue deportado bajo el nuevo marco legal tras ser encontrado en situación irregular, lo que marcó un hito en la implementación práctica de la normativa.

Asimismo, legisladores aliados al Gobierno impulsan iniciativas complementarias, como proyectos para expulsar legalmente a extranjeros que cometan delitos, reforzando la visión de que la permanencia de quienes infringen la ley atenta contra el orden público y la seguridad de la población.

El Ejecutivo sostiene que estas políticas responden a la necesidad de garantizar el cumplimiento de las normas y proteger al pueblo argentino. Desde el oficialismo se insiste en que el Estado tiene la obligación de hacer cumplir la ley de manera firme y transparente. /Tucumán Digital