“Me decía que lo tenía abandonado”: el testimonio que complica al empresario acusado de abusos

28 de febrero de 2026

Empresario

Uno de los adolescentes que declaró en la causa contra el empresario Marcelo Porcel brindó un testimonio clave ante la Justicia y relató una serie de hechos que, según la investigación, forman parte de un patrón de conductas reiteradas. El joven es uno de los primeros en declarar en Cámara Gesell y también uno de los que se reconoció en imágenes encontradas en el celular del imputado, incorporadas al expediente judicial.

Según consta en la causa, los padres del menor confirmaron ante los investigadores que el adolescente que aparece en los archivos hallados es su hijo. El chico declaró que tenía 13 años cuando, en 2022, comenzaron los episodios que motivaron la denuncia.

La causa y el estado de la investigación

El expediente es investigado por el fiscal Pablo Turano, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 1, junto con el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 50, a cargo de Carlos Bruniard. Hasta el momento, se contabilizan 10 víctimas, pertenecientes a nueve familias querellantes, ya que dos de los chicos son hermanos. A ese grupo se suma un denunciante adicional.

Todas las familias están representadas por el abogado Pablo Hawlena Gianotti, mientras que Porcel cuenta con la defensa de Roberto Rallin. El empresario fue denunciado en julio de 2024.

De acuerdo con la acusación, Porcel llevaba a los adolescentes a su domicilio de la calle Godoy Cruz y a una oficina ubicada sobre la avenida del Libertador, en el barrio porteño de Retiro, donde organizaba encuentros sociales.

Alcohol, dinero y situaciones incómodas

En su declaración, el adolescente relató que en esos encuentros el imputado ofrecía bebidas alcohólicas y dinero, y proponía juegos que describió como humillantes e invasivos. Según su testimonio, el consumo de alcohol generaba un clima de desinhibición que facilitaba esas situaciones.

Uno de los recuerdos más detallados lo ubicó en la oficina del imputado, donde, según contó, se preparaban tragos con vodka y gaseosas, y se ofrecía dinero a cambio de beberlos. Luego, relató que se les proponía realizar juegos que implicaban exposición corporal a cambio de sumas de dinero.

Mensajes personales y transferencias

Otro aspecto central del testimonio estuvo vinculado a los mensajes privados y transferencias de dinero que, según el adolescente, recibía del imputado. Contó que para una Navidad recibió una transferencia de 100.000 pesos, acompañada de mensajes afectivos y frases alusivas a un vínculo personal.

El menor declaró que también recibía mensajes en los que Porcel le decía que lo tenía “abandonado” y que lo “extrañaba”, lo que le generaba incomodidad por tratarse de una persona adulta y amiga de su padre. Según relató, no sabía cómo responder y optaba por contestar con un emoji.

Para su cumpleaños, afirmó que recibió otra transferencia de 70.000 pesos, junto con un mensaje en el que se le pedía mantener silencio sobre el envío del dinero.

El episodio que agravó la acusación

Entre los hechos relatados, el adolescente describió un episodio que el fiscal consideró especialmente relevante para la imputación. Según su testimonio, bajo la excusa de aliviar dolores musculares, el imputado le habría realizado masajes que derivaron en un contacto físico que lo hizo sentir incómodo.

Para la Fiscalía, ese episodio se inscribe en una modalidad de accionar sistemática, organizada y sostenida en el tiempo, en la que el imputado habría aprovechado momentos en los que los adolescentes quedaban bajo su cuidado, con la confianza de sus familias.

Evaluación profesional del relato

Los especialistas que intervinieron en la Cámara Gesell señalaron que el testimonio del adolescente presenta coherencia integral y estructura lógica. Y de acuerdo con los parámetros de la Psicología del Testimonio.

Asimismo, los peritos indicaron que el menor no presenta signos de fabulación ni producción imaginativa patológica. Y que cuenta con recursos psíquicos suficientes para diferenciar entre hechos reales y contenidos de la fantasía.

Los delitos que se investigan

Porcel es investigado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante por la multiplicidad de víctimas. También corrupción de menores agravada y producción de representaciones de partes genitales de menores con fines predominantemente sexuales.

Si bien aún no fue indagado, el juez Bruniard dispuso una restricción de acercamiento de 300 metros respecto de las víctimas. También del Colegio Palermo Chico y del club GEBA, donde concurren algunos de los adolescentes involucrados. La causa continúa en etapa de instrucción. /Vove Tucumán