Paritaria docente: sindicatos rechazaron la oferta del Gobierno y advierten con nuevas medidas
18 de marzo de 2026
El conflicto salarial docente volvió a escalar luego de que los sindicatos del sector rechazaran la propuesta del Gobierno nacional para elevar el salario mínimo de $500.000 a $650.000. Las organizaciones gremiales consideraron que la cifra queda muy por debajo del costo de vida actual y advirtieron que podrían convocar nuevas medidas de fuerza si no aparece una mejora en la próxima negociación. La discusión continuará en una nueva reunión prevista para esta semana, donde ambas partes intentarán acercar posiciones.
El encuentro fue encabezado por el secretario de Educación, Carlos Torrendell, junto a la subsecretaria de Trabajo, Claudia Testa, y contó con la participación de representantes sindicales de todo el país, tanto de manera presencial como virtual. La reunión fue la continuidad de un primer contacto realizado días antes, en el que el Gobierno no había presentado ninguna propuesta concreta y las conversaciones quedaron en cuarto intermedio. La oferta finalmente presentada generó un rechazo inmediato por parte de las organizaciones gremiales.
Los gremios sostienen que el salario ofrecido sigue bajo la línea de pobreza
Uno de los principales cuestionamientos fue expresado por el secretario de Políticas Educativas de la CGT y titular de Unión Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero. El dirigente afirmó que la cifra propuesta por el Gobierno no alcanza siquiera para cubrir las necesidades básicas de un docente. En ese sentido, sostuvo que el salario mínimo necesario para superar la línea de pobreza debería ubicarse actualmente en torno a 1.300.000 pesos.
Romero también criticó el monto ofrecido al considerar que incluso queda por debajo de muchos salarios iniciales que ya pagan algunas provincias. Según explicó, la referencia de $500.000 homologada a comienzos de año ya era insuficiente frente a la inflación acumulada y al aumento del costo de vida. Para el dirigente sindical, la propuesta oficial no refleja la situación económica que atraviesa el sector educativo.
La advertencia sobre el deterioro social del sector docente
Durante la negociación, los representantes sindicales remarcaron que el deterioro del poder adquisitivo impacta directamente en la vida cotidiana de los trabajadores de la educación. Romero sostuvo que existen docentes que dependen de comedores escolares o comunitarios para garantizar la alimentación de sus familias. Según señaló, esta situación se repite con mayor frecuencia en provincias del norte argentino.
El dirigente también alertó sobre problemas crecientes vinculados a la vivienda y al pago de servicios básicos. De acuerdo con su diagnóstico, muchos docentes enfrentan dificultades para cubrir gastos esenciales como alquileres, electricidad o agua. Este escenario, afirmó, expone un nivel de precariedad que afecta directamente la estabilidad del sistema educativo.
El impacto del salario en la salud y en la calidad educativa
Los sindicatos también vincularon el deterioro salarial con consecuencias en la salud física y mental de los docentes. Según señalaron durante la reunión, el estrés económico y la falta de recursos para cubrir tratamientos médicos generan un desgaste creciente entre quienes trabajan frente al aula. Este panorama, advirtieron, termina repercutiendo en la calidad del sistema educativo.
Romero planteó además que el empobrecimiento generalizado de las familias también impacta en la asistencia escolar. Según explicó, cada vez más estudiantes enfrentan dificultades para sostener su escolaridad debido a la falta de recursos para comprar útiles, guardapolvos o materiales básicos. Para los gremios, esta situación refleja un problema estructural que excede la discusión salarial.
El rechazo unánime de los sindicatos docentes
El rechazo a la oferta del Gobierno fue compartido por todas las organizaciones sindicales que participaron de la negociación. Entre ellas se encuentra la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), que confirmó que la propuesta fue considerada insuficiente de manera unánime. El gremio sostuvo que el monto ofrecido está muy lejos de compensar la pérdida de poder adquisitivo registrada en los últimos meses.
En un comunicado posterior al encuentro, CTERA planteó que el salario docente debería alinearse con el valor de la canasta familiar. Además del reclamo salarial, la organización también exigió la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo. Según el sindicato, el sistema educativo atraviesa una etapa de fuerte desfinanciamiento que agrava el conflicto.
Otros reclamos que se suman a la negociación salarial
Durante la reunión, los gremios también plantearon la necesidad de reforzar las partidas destinadas a comedores escolares y programas de asistencia alimentaria. Los representantes sindicales señalaron que muchas instituciones educativas dependen de estos recursos para garantizar la alimentación de los estudiantes. También reclamaron mayores inversiones en infraestructura escolar y construcción de nuevas escuelas.
Estos puntos, explicaron, forman parte de una agenda más amplia que excede el debate salarial. Para las organizaciones docentes, la negociación actual refleja un problema estructural que afecta a todo el sistema educativo. En ese marco, insistieron en la necesidad de retomar políticas públicas que fortalezcan el financiamiento del sector.
La negociación continuará en los próximos días
El Gobierno y los sindicatos volverán a reunirse en los próximos días para intentar destrabar el conflicto. En caso de que no haya avances en la negociación, los gremios anticiparon que podrían convocar nuevas protestas y medidas de fuerza en todo el país. Este escenario amenaza con generar nuevas interrupciones en el calendario escolar.
La paritaria docente se convierte así en uno de los principales focos de tensión entre el Ejecutivo y los sindicatos del sector educativo. El resultado de la próxima reunión será clave para definir si el conflicto encuentra una salida negociada o si se profundiza el clima de confrontación. /Vove Tucumán






