Más industriales creen que van a despedir personal que a contratar en los próximos meses
29 de marzo de 2026
Las expectativas del sector industrial volvieron a mostrar una señal de enfriamiento en materia laboral. Una encuesta del Indec reveló que, para el período marzo-mayo, son más los empresarios que prevén reducir sus dotaciones de personal que los que esperan aumentarlas. El dato refuerza un escenario de cautela en las fábricas, donde también predominan las previsiones de menor demanda interna y de menos horas trabajadas.
De acuerdo con la Encuesta Tendencia de Negocios de la industria manufacturera, apenas el 4,7% de los consultados consideró que tomará más trabajadores en los próximos tres meses. En cambio, el 16,4% sostuvo que deberá achicar personal, mientras que el resto no prevé cambios. Esa diferencia dejó una foto preocupante para el empleo formal industrial en un contexto donde el sector ya viene mostrando pérdidas acumuladas.
La señal del empleo vuelve a ser negativa
La encuesta también reflejó un panorama desfavorable en las horas trabajadas. El 9,6% de los empresarios proyectó un incremento, pero el 18,6% estimó que tendrá que reducirlas. La mayoría, un 71,8%, respondió que no espera variaciones. Aun así, la balanza volvió a inclinarse hacia una mirada más contractiva que expansiva.
Ese resultado coincide con un escenario de deterioro que la Unión Industrial Argentina viene señalando desde hace meses. Según la entidad, en diciembre se perdieron 5.302 puestos industriales formales respecto del mes anterior y el acumulado de 2025 cerró con 38.971 empleos menos. La industria, así, no solo muestra cautela hacia adelante, sino también un retroceso ya visible en los números recientes.
Cómo ven hoy las empresas su situación
La percepción sobre el presente del sector también aparece atravesada por un clima más pesimista que optimista. El 29,6% de los industriales definió la situación actual como mala, contra apenas un 6,4% que la consideró buena. El 64% restante eligió la categoría “normal”, lo que deja de todos modos una diferencia amplia a favor de las evaluaciones negativas.
En el plano financiero ocurre algo parecido. El 23,5% de los encuestados sostuvo que su situación es mala, frente a un 11,4% que la juzgó buena. En tanto, el 65,1% dijo estar en una condición normal. El acceso al crédito tampoco ayuda a mejorar el ánimo: solo el 6,4% lo calificó como fácil, mientras que el 35,1% lo consideró difícil.
Producción y demanda interna, con pronósticos débiles
Para los próximos tres meses, la expectativa de producción tampoco dejó una señal claramente positiva. El 17,8% de los industriales cree que aumentará, pero un 19,9% considera que disminuirá. La mayoría, con 62,3%, espera que no haya cambios. La diferencia no es enorme, pero vuelve a mostrar un sesgo de prudencia más cercano al estancamiento o al retroceso que a una recuperación firme.
La demanda interna presenta un cuadro todavía más adverso. El 23% de los empresarios espera una baja en las ventas dentro del mercado local, mientras que solo el 18,8% proyecta una mejora. El resto cree que no habrá modificaciones. Ese dato es especialmente importante porque la debilidad del consumo interno sigue apareciendo como uno de los principales límites para la actividad industrial.
Exportaciones, el único rubro con algo más de optimismo
El único terreno donde la encuesta mostró un saldo favorable fue el de las exportaciones. Allí, el 19,9% de los encuestados previó un aumento, contra un 13,4% que estimó una caída. Dos tercios respondieron que no esperan cambios. Aunque no alcanza para revertir el tono general del relevamiento, sí marca que parte del empresariado ve algo más de aire fuera del mercado interno.
Esa diferencia también ayuda a entender por qué la preocupación se concentra tanto en la demanda doméstica. Mientras la posibilidad de vender más al exterior ofrece alguna válvula de escape, el comportamiento del consumo y de la actividad local sigue condicionando de manera central a la mayoría de las fábricas. En ese punto, la encuesta vuelve a mostrar que el problema no es solo de confianza, sino también de mercado.
Un clima fabril que sigue en terreno negativo
El Indec aclaró que esta serie de Tendencia de Negocios comenzó en enero de 2025 y que su objetivo es captar mensualmente la situación actual y las expectativas de corto plazo de los gerentes industriales. Desde su arranque, con distintas intensidades, el índice de confianza empresarial del sector se mantuvo en terreno negativo. Los datos de esta última edición no alteran esa tendencia.
La encuesta deja así una señal bastante nítida: el empleo industrial no encuentra todavía un horizonte de recuperación clara y los empresarios siguen viendo más razones para ajustar que para expandirse. Entre una demanda interna débil, dificultades financieras y perspectivas moderadas de producción, el sector fabril atraviesa una etapa donde la cautela volvió a imponerse sobre cualquier expectativa de rebote fuerte. /Vove Tucumán






