Se conoció el monto de la caución que deberá pagar Agostina Páez para volver a la Argentina

La Justicia brasileña aceptó el habeas corpus que presentó la defensa de la letrada argentina.

31 de marzo de 2026

La abogada, los gestos racistas y la trama detrás de la solución – Página|12

La Justicia de Brasil determinó que la abogada argentina Agostina Páez deberá abonar una caución de U$S18.000  para poder regresar a la Argentina, luego de haber sido denunciada por el delito de injuria racial.

Según informó Sebastián Robles, uno de sus defensores, el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro hizo lugar al habeas corpus presentado por la defensa, lo que modifica su situación judicial en el país vecino.

La resolución fue firmada por el juez Luciano Silva Barreto, quien además dispuso la remoción de la tobillera electrónica que llevaba Páez, tras haber sido condenada a dos años de prisión en suspenso.

El magistrado consideró que la retención de la abogada santiagueña, de 29 años, implicaba una restricción indebida de su libertad, por lo que decidió revocar la medida de primera instancia.

Angustia y espera del fallo

Horas antes de conocerse la resolución, Páez había expresado su estado emocional en diálogo con Noticias Argentinas: aseguró sentirse “muy angustiada, saturada y desbordada” mientras aguardaba la decisión judicial. “Siento mucha ansiedad”, sostuvo.

Con el fallo favorable, la letrada podrá continuar el proceso judicial en la Argentina, aunque deberá cumplir con las condiciones establecidas por la legislación brasileña.

Qué implica el delito de injuria racial en Brasil

El delito de injuria racial fue incorporado recientemente al sistema penal brasileño y contempla penas de hasta 15 años de prisión. Se trata de una figura que castiga expresiones o conductas discriminatorias dirigidas a una persona o grupo por motivos raciales.

El caso de Páez se convirtió en uno de los pocos antecedentes recientes bajo esta tipificación.

El hecho que originó la causa

El episodio que derivó en la detención de la abogada ocurrió en un bar de Brasil, donde protagonizó un altercado con empleados del lugar. En ese contexto, fue filmada realizando gestos racistas que simulaban ser un mono, imágenes que luego se viralizaron en redes sociales y fueron clave como prueba judicial.

Según su versión, el conflicto comenzó por una discusión vinculada a una cuenta mal cobrada mientras se encontraba de vacaciones con amigas. Páez aseguró que abandonó el lugar en medio de gritos tras el cruce con los mozos, aunque el gesto discriminatorio quedó registrado y derivó en la denuncia. /La Gaceta