La CGT volverá a Plaza de Mayo el 30 de abril con una protesta contra el ajuste y un homenaje al papa Francisco

20 de abril de 2026
cgt.jpg_25343505-360x203

La CGT resolvió volver a las calles en la previa del Día del Trabajador. La central obrera confirmó que el próximo 30 de abril encabezará una movilización a Plaza de Mayo para denunciar la pérdida del poder adquisitivo, la caída del salario real y el aumento del endeudamiento de las familias. La protesta también incluirá una celebración religiosa en homenaje al papa Francisco, a quien la dirigencia sindical volvió a ubicar como una referencia ligada a la defensa del trabajo y de la organización gremial.

El anuncio fue realizado este jueves luego de una reunión del Consejo Directivo Nacional. Allí, los referentes del triunvirato cegetista expusieron un diagnóstico crítico sobre la situación económica y social que atraviesan los trabajadores y plantearon que el malestar ya impacta de lleno en distintos sectores, desde asalariados formales hasta monotributistas e informales.

La CGT endurece su mensaje

El encargado de comunicar la decisión fue Jorge Sola, uno de los cotitulares de la central, acompañado por Cristian Jerónimo y Octavio Argüello. En su exposición, remarcó que la conducción sindical hizo un “profundo análisis” del cuadro actual y concluyó que el deterioro del ingreso se volvió generalizado, en un contexto de destrucción de puestos de trabajo y crecimiento del desempleo.

Desde la CGT sostuvieron que el ajuste no solo golpea sobre los salarios, sino también sobre otros frentes sensibles de la vida cotidiana. En esa línea, Sola habló de un malestar que se extiende a jubilados, trabajadores, personas con discapacidad y al sistema educativo, y planteó que esa tensión ya forma parte del humor social que se percibe a diario.

Reclamo por salarios y paritarias

Uno de los ejes más marcados de la conferencia fue la disputa por las negociaciones salariales. Sola cuestionó con dureza la intervención del Gobierno en las paritarias y acusó a la administración de Javier Milei de fijar techos salariales por debajo de la inflación. Para la CGT, esa política termina deteriorando todavía más el poder de compra de los trabajadores y funciona como una de las anclas elegidas por el oficialismo para sostener su programa económico.

En ese punto, la central reclamó libertad para que cada gremio discuta sus aumentos sin condicionamientos. El mensaje buscó exponer una contradicción que, según la dirigencia sindical, atraviesa al Gobierno: mientras rechaza públicamente los controles de precios, termina aplicando un control directo sobre los salarios al momento de homologar acuerdos.

Plaza de Mayo y gesto hacia Francisco

La convocatoria del 30 de abril tendrá además un componente simbólico. Junto con la protesta, la CGT anunció una ceremonia religiosa para recordar al papa Francisco y destacar su vínculo con el mundo del trabajo, la solidaridad y la defensa de las organizaciones sindicales. La central buscará así enlazar la movilización con una figura que sigue teniendo un peso especial dentro del movimiento obrero peronista.

La decisión de marchar en la víspera del 1° de mayo también busca recuperar volumen político en una fecha tradicionalmente ligada al sindicalismo. Con la plaza como escenario, la CGT intentará mostrar unidad y reforzar una agenda de reclamos que ya no se limita a los salarios, sino que incluye una crítica más amplia al rumbo económico del Gobierno.

Reforma laboral y batalla judicial

Durante la conferencia, la dirigencia cegetista también volvió a pronunciarse contra la reforma laboral aprobada por el Congreso, actualmente frenada en buena parte por una medida cautelar. Según expresaron, varios de esos cambios vulneran principios básicos del derecho del trabajo, entre ellos la protección especial que debe regir sobre la parte más débil de la relación laboral.

En la misma línea, remarcaron que la legislación aprobada avanza sobre derechos ya conquistados y choca con el principio de progresividad consagrado en la Constitución y en los tratados internacionales. Para la CGT, ese punto será central en la pelea judicial y política que seguirá abierta en las próximas semanas. /Vove Tucumán