https://www.lagaceta.com.ar/nota/1141565/politica/declararan-ciudadano-ilustre-pos-mortem-san-miguel-tucuman-al-senor-cubanitos.html
18 de junio de 2026
El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que quiere convocar a los gobernadores para avanzar en una reforma tributaria que reduzca la presión de impuestos provinciales y municipales. La idea apunta especialmente al impuesto sobre los Ingresos Brutos y a tasas locales que, según el Gobierno, encarecen la producción y complican la actividad formal. La propuesta aparece después del anuncio de baja de retenciones al campo y en medio del compromiso oficial de presentar una reforma fiscal antes de fin de año.
Caputo planteó que la reducción de retenciones también beneficia a las provincias porque mejora las ganancias de las empresas y aumenta la recaudación de Ganancias, un impuesto coparticipable. Sin embargo, remarcó que el esfuerzo no puede quedar solo en manos de la Nación. «Hay que hacer un esfuerzo desde el lado de provincias y municipios», sostuvo el funcionario.
La propuesta de un nuevo pacto fiscal
La idea de avanzar hacia un acuerdo federal también fue impulsada por el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio. Durante el AmCham Summit, el mandatario sostuvo que es «imperativo» reducir impuestos de manera coordinada entre Nación, provincias y municipios. Según su planteo, el alivio fiscal debe aplicarse de forma simultánea para evitar desequilibrios y mejorar la competitividad.
Frigerio propuso revisar tributos nacionales como el impuesto al cheque y las retenciones, reducir el peso de Ingresos Brutos y repensar tasas municipales que funcionan como impuestos encubiertos. Además, aseguró que Entre Ríos ya inició un camino de ordenamiento fiscal y baja de cargas. Según publicó Infobae, el gobernador habría llevado la propuesta directamente a Caputo y ofrecido a su provincia como sede para un eventual encuentro con mandatarios.
Por ahora, no hay confirmación oficial sobre contactos formales con gobernadores. Desde el Ministerio de Economía no hubo precisiones sobre una fecha o un esquema de convocatoria. El Gobierno busca instalar la discusión como parte de una reforma tributaria más amplia, pero el avance dependerá de la predisposición política de las provincias.
Las advertencias de los tributaristas
Especialistas en impuestos valoraron que el Gobierno quiera discutir una reforma, aunque advirtieron que los pactos fiscales anteriores no lograron sostener sus objetivos. El antecedente más reciente es el acuerdo firmado durante la gestión de Mauricio Macri, que buscaba una baja gradual de Ingresos Brutos. Ese sendero se frenó con los cambios de contexto económico y político.
Diego Fraga, abogado y socio de Expansion, recordó que el Pacto Fiscal de 2017 había intentado reducir la carga de Ingresos Brutos sobre actividades productivas. También buscaba ordenar los regímenes de retenciones y percepciones, que muchas veces generan saldos a favor permanentes para las empresas. Para el especialista, el problema no está solo en la alícuota, sino en la cantidad de cobros anticipados que inmovilizan capital de trabajo.
«El problema no es sólo la alícuota legal de Ingresos Brutos, sino toda la telaraña de cobros anticipados que inmoviliza capital de trabajo, asfixia a las empresas y vuelve muy difícil operar entre provincias», señaló Fraga. Según su análisis, cualquier acuerdo que no recorte esos mecanismos puede quedar limitado a una mejora formal. El riesgo es que ordene algunas reglas, pero no cambie el costo real que enfrenta la economía formal.
El peso de la política provincial
Los especialistas también remarcan que el éxito de un pacto fiscal dependerá de cuántas provincias lo firmen y de si existe un mecanismo que obligue a cumplir los compromisos. En experiencias anteriores, las rebajas se congelaron o se suspendieron cuando crecieron las urgencias fiscales. En 2021, el consenso fiscal terminó eliminando obligaciones provinciales asumidas en acuerdos previos y priorizó la preservación de la recaudación.
Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, también defendió la convocatoria, pero recordó que los pactos fiscales argentinos suelen quedar atados a los cambios de gestión. Según explicó, el acuerdo impulsado por Macri comenzó con cumplimiento provincial, pero la administración de Alberto Fernández frenó las rebajas y luego habilitó subas de Ingresos Brutos. Para Domínguez, ese patrón se repite desde los pactos fiscales de los años noventa.
La discusión tributaria vuelve así a quedar cruzada por la política federal. La Nación necesita mostrar una agenda de baja de impuestos, pero las provincias dependen de Ingresos Brutos como una de sus principales fuentes de financiamiento. El punto más difícil será convencer a los gobernadores de resignar recaudación sin una compensación clara o un sendero fiscal sostenible.
Una reforma con varios frentes abiertos
El planteo de Caputo coincide con las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional, que pidió avanzar hacia un sistema tributario más simple y con menor peso de impuestos distorsivos. El Gobierno ya asumió el compromiso de presentar una propuesta antes de fin de año. En ese paquete podrían entrar cambios en tributos nacionales, provinciales y municipales.
La baja de retenciones abrió el primer capítulo de esa agenda, pero el ministro de Economía quiere sumar a gobernadores e intendentes a la discusión. El objetivo oficial es reducir cargas que afectan precios, inversión y formalidad. La experiencia de pactos anteriores, sin embargo, muestra que el acuerdo político inicial no alcanza si las provincias no sostienen el compromiso cuando cambia el ciclo económico. /Vove Tucumán






