

Caso Betty Argañaraz: la fría respuesta de uno de los asesinos a un mes de quedar en libertad

Un doloroso hito judicial reaviva el clamor de justicia y reparación en la comunidad tucumana ante la inminente finalización de una de las condenas más resonantes de la historia criminal local. El próximo 4 de agosto, los responsables del asesinato de la docente Betty Argañaraz recuperarán la libertad definitiva tras agotar los 20 años de prisión impuestos por los tribunales provinciales. En la antesala de esta fecha, el Ministerio Público Fiscal (MPF) y los familiares directos de la víctima intentaron un último movimiento institucional para quebrar el hermético pacto de silencio que los asesinos sostienen desde hace dos décadas.
Audiencia de control y el pedido de cristiana sepultura
El requerimiento humanitario se formalizó este lunes durante una audiencia virtual de control de reglas de conducta para la libertad condicional. El acto procesal se desarrolló bajo la tutela técnica de la jueza de Ejecución de Sentencia, Ana María Iácono. En el estrado compareció Marcos Daniel Fernández, quien rindió cuentas sobre sus planillas de tratamiento psicológico y sus medios de subsistencia actuales a través de una jubilación civil.

Los funcionarios judiciales aprovecharon el careo para plantear una salida reparadora antes del vencimiento de las carpetas de detención. El representante del MPF, Gonzalo García, enfatizó que revelar el paradero de los restos no alterará los beneficios adquiridos: “Estamos a los albores del cumplimiento de la pena. No se puede revertir esta condena, pero tenemos un delito y nunca se ha podido encontrar a la víctima. Creo que las familias tienen derecho a ese duelo que les ha sido vedado. Le tenemos que dar cristiana sepultura, eso no les va a complicar en nada la condena; por eso, pido colaboración por parte de los condenados”.
El crudo testimonio de Liliana Argañaraz y la súplica de piedad
El crimen ocurrió el 31 de julio de 2006, cuando Fernández y su cónyuge, Susana Acosta, atacaron y dieron muerte a su compañera de tareas en el colegio donde se desempeñaban. A pesar de recibir la sanción máxima de la época en el año 2009, la pareja jamás aportó coordenadas sobre el destino del cadáver. Durante la audiencia, la hermana de la maestra, Liliana Argañaraz, tomó la palabra para reiterar un reclamo que mantiene vivo desde hace 7.300 días.
La hermana de la víctima describió las marcas psicológicas del calvario civil fuera de los penales: “Son muchos los años que transcurrimos con dolor, con mucha pesadumbre, con esta incertidumbre de continuar buscando”. Liliana remarcó que el fin de las planillas de reclusión no sepulta el derecho a saber: “Por esto no se las va a volver a juzgar, ya están cumpliendo una condena. Pero esto no se termina el 4 de agosto. Esto se termina cuando podamos recuperar a Betty y podamos cerrar esta etapa”.
Ante el hermetismo reinante, la familiar apeló a la fibra espiritual de los acusados: “Han hecho un pacto de silencio durante tantos años que la verdad es que espero tan solo un milagro. Si ustedes son personas de fe, lo único que puede calmar es tener piedad con los seres humanos”.
Una contestación escueta que sostiene el misterio
La jueza Iácono recogió el guante de la querella y conminó al detenido a reflexionar con seriedad sobre las palabras de la familia afectada. Sin embargo, la intervención oficial chocó con una actitud imperturbable que caracteriza la estrategia de los acusados desde el inicio de las planillas de instrucción en 2006. Fernández se limitó a emitir una evasiva técnica desprovista de aportes fácticos para la localización geográfica: “Sí, su señoría, siempre estoy atento a lo que dice la señora Argañaraz”.
La fría réplica sepultó las expectativas de resolver el misterio antes de la expiración de las actas de detención de los tribunales ordinarios. Los asesinos de Betty Argañaraz transitan sus últimas cinco semanas bajo control estatal directo, habiendo accedido a salidas transitorias desde el año 2023. La herida social tucumana permanecerá abierta más allá del próximo 4 de agosto, mientras las tripulaciones de búsqueda comunitarias advierten que no abandonarán los rastreos territoriales hasta hallar las respuestas denegadas por el silencio criminal. /Enterate Noticias






