

La reforma electoral que no fue: Tucumán votará otra vez con cientos de acoples
02 de julio de 2026
El gobernador Osvaldo Jaldo sumará una nueva promesa incumplida a su gestión tras confirmarse la postergación por tiempo indefinido de la gran reforma electoral. En el informe especial del programa El Avispero, el freno de mano definitivo se clavó en una tensa reunión a puertas cerradas entre el mandatario, Miguel Acevedo y Sergio Mansilla, donde la presión corporativa de los «caciques territoriales» del PJ ganó la pulseada. Los dirigentes blindaron el cuestionado sistema de acoples y las boletas de papel para usarlos como escudo frente al avance de La Libertad Avanza, dejando atrás los reiterados discursos oficiales de 2024 y 2025 que prometían sepultar dicho esquema. Ante este escenario, y con el reloj electoral corriendo a cuatro meses de activarse el calendario para los comicios de mayo de 2027, Jaldo optó por delegar la definición en la Legislatura bajo el argumento de que «no hay apuro».
La marcha atrás del oficialismo desató la furia de la oposición tucumana, que calificó la maniobra como una burda trampa para conservar privilegios corporativos. Los radicales Silvia Elías de Pérez y José Cano tildaron el repliegue de «estafa y burla a los tucumanos», mientras que los dirigentes Romano Norri, Seleme y Macome acusaron al jaldismo de tener «miedo de perder» ante la modernización o la boleta única. De esta manera, los cuartos oscuros de la provincia volverán a registrar el tradicional y engorrorso festival de boletas: la Junta Electoral Provincial (JEP) ya confirmó que existen al menos 104 partidos políticos legalmente habilitados para competir en 2027 (76 provinciales y 28 de distrito federal), garantizando que las viciadas reglas de juego se mantendrán completamente intactas. /Enterate Noticias






