La producción de las pymes industriales cayó 9,2% y crece la presión por ventas, costos e importaciones

12 de julio de 2026

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La producción de las pymes industriales volvió a caer y profundizó las señales de fragilidad del sector manufacturero. Según el último informe de la Fundación Observatorio PyME, la actividad registró una baja del 9,2% interanual durante el primer trimestre del año. En la medición trimestral desestacionalizada, el retroceso fue del 1,7%.

El informe señaló que la caída se dio en un contexto de menor demanda interna, incremento de importaciones y dificultades crecientes en la cadena de pagos. También marcó un deterioro en el empleo y en las expectativas empresarias. El Índice de Confianza Empresarial bajó a 40 puntos, su nivel más bajo desde el tercer trimestre de 2023.

Menos producción y caída del empleo

El freno de la actividad impactó directamente sobre los puestos de trabajo del sector. La cantidad de ocupados en las pymes industriales cayó 1,4% frente al trimestre anterior y acumuló 13 trimestres consecutivos de baja. En la comparación interanual, la reducción llegó al 5%.

La tendencia ya se había profundizado durante 2025. Ese año, el empleo en las pymes industriales retrocedió 3,6% frente a 2024, la mayor caída de los últimos cinco años. Además, el 27% de las firmas atravesó procesos de achicamiento, uno de los niveles más altos de la serie iniciada en 2004.

El relevamiento también mostró que la disminución de ventas alcanzó un máximo histórico y afectó al 83% de las empresas. A su vez, el aumento de los costos de insumos principales impactó en el 67% de las firmas. Otro dato sensible fue el retraso en los pagos de clientes, que pasó del 35% al 60%.

Importaciones y mercado interno bajo presión

La competencia de productos importados se convirtió en una de las principales preocupaciones del sector. En el primer trimestre, alcanzó al 46% de las pymes industriales, frente al 25% registrado en el mismo período del año anterior. El informe remarcó que China aparece como el principal origen de la competencia externa.

El Observatorio PyME indicó que, al cierre de 2025, los rubros más expuestos eran caucho y plástico, textiles, autopartes y metalmecánica. También señaló que el 33% de las firmas había perdido parte del mercado interno frente a productos importados. Esa presión se combina con una demanda local debilitada.

La caída de la facturación alcanzó al 57% de las empresas durante el primer trimestre. El principal factor fue la retracción de las ventas en el mercado interno, que afectó al 61% de las firmas encuestadas. Solo el 25% reportó una mejora en la facturación.

Crédito limitado e inversión con recursos propios

El informe también advirtió por las dificultades de financiamiento. El acceso al crédito bancario se mantuvo en niveles reducidos, con una participación del 18%, la más baja desde 2006. Por esa razón, cerca del 75% de la inversión en maquinaria y equipos depende de recursos propios, como reinversión de utilidades o aportes de socios.

En materia de inversión, el 36% de los empresarios industriales consideró que es un buen momento para invertir. El dato representa una leve mejora frente al tercer trimestre de 2025, pero sigue por debajo del 44% registrado en el tercer trimestre de 2024. También quedó lejos del máximo histórico de la serie, que fue del 63,9% en 2005.

Consultadas sobre las reformas necesarias para mejorar la situación, las pymes manufactureras priorizaron el alivio fiscal, con 72% de menciones. Luego aparecieron la estabilidad macroeconómica, con 61%, y las medidas contra la competencia desleal, con 59%. También creció la demanda por mejores condiciones de financiamiento.

Energía y minería, una posible salida

El informe identificó oportunidades futuras vinculadas con energía y minería. El 26% de las pymes industriales declaró algún tipo de relación con esos sectores, mientras que otro 12% manifestó interés en incorporarse. Entre los proveedores directos e indirectos, el 49% estimó un impacto alto o muy alto en sus ventas por integrarse a esas cadenas de valor.

Para las empresas que buscan sumarse, esa expectativa alcanza al 34%. El desarrollo de energía y minería aparece como una posible vía para sostener producción local, generar demanda y mejorar la inserción de las pymes en nuevos proyectos. El desafío será que esas oportunidades lleguen a un sector que hoy enfrenta menor actividad, menos empleo, más costos y una cadena de pagos cada vez más tensionada. /Vove Tucumán