El comercio tucumano concentra casi el 35% de los puestos laborales informales

Un informe técnico de la Dirección de Estadística de la Provincia revela que la tasa de empleo informal general en el principal aglomerado urbano se ubicó en un 56%, mostró una desaceleración temporal de la precariedad y un fuerte predominio de la mano de obra operativa.
30 de agosto de 2026

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El último informe del mercado laboral publicado por la Dirección de Estadística de la Provincia (DEP) revela que la tasa de empleo informal ("indicador que comprende al conjunto de las categorías ocupacionales, incluyendo patrones, trabajadores por cuenta propia, asalariados y trabajadores familiares sin remuneración") en el aglomerado Gran Tucumán-Tafí Viejo se ubicó en un 56,2% en el primer trimestre de 2026, consolidando una baja respecto de fines de 2025.

Este diagnóstico oficial muestra que la precariedad laboral tucumana está impulsada mayormente por los asalariados y cuentapropistas, con una paridad absoluta entre hombres y mujeres enfocada en la población adulta de entre 30 y 64 años. Asimismo, la población trabajadora desprovista de marcos regulatorios presenta una fuerte impronta de nivel secundario (completo e incompleto), una alta incidencia de ocupación plena pero con un fuerte componente de subempleo, y una abrumadora presencia en puestos de carácter operativo y no calificado. Sectorialmente, el comercio minorista se ratifica como el mayor polo de informalidad al congregar a casi el 35% de este segmento, desempeñándose de forma predominante en puestos o locales fijos y en viviendas particulares.

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El relevamiento se dio a conocer bajo el título "Mercado Laboral. Informalidad Laboral. Principales tasas e indicadores socioeconómicos (EPH)", correspondiente al primer trimestre de 2026. La investigación, a la que tuvo acceso Tendencia de Noticias, divide las regulaciones según la situación del trabajador: “En el caso de los ocupados independientes (patrones o empleadores y cuenta propia), el marco legal es el de las obligaciones tributarias, contables y previsionales ligadas al desarrollo de su propia actividad económica. En el caso de los ocupados dependientes (asalariados y trabajadores familiares sin remuneración), el marco legal es de las leyes que regulan y protegen el trabajo en relación de dependencia”.

El primer gran desglose estadístico del estudio muestra una tendencia de descenso en los niveles generales de informalidad en comparación con el último trimestre de 2025. Al analizar la situación de los trabajadores en relación de dependencia, los resultados para el aglomerado Gran Tucumán–Tafí Viejo “muestran que la tasa de informalidad entre los asalariados se ubicó en 44,8%, mientras que en el cuarto trimestre de 2025 había alcanzado el 49,4%”. Esta variación, de acuerdo con los analistas de la DEP, “representa una disminución de 4,6 puntos porcentuales entre ambos períodos, lo que evidencia una mejora relativa en las condiciones de formalidad del empleo asalariado en el aglomerado”.

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Asimismo, al ampliar el foco para observar al universo total de ocupados, el documento señala que “la tasa de empleo informal —indicador que comprende al conjunto de las categorías ocupacionales, incluyendo patrones, trabajadores por cuenta propia, asalariados y trabajadores familiares sin remuneración—se situó en un 56,2% durante el primer trimestre de 2026, registrando una disminución respecto del cuarto trimestre de 2025, cuando alcanzó el 59,9%”. En términos históricos recientes, la serie revela que el empleo informal general había marcado un 57,4% en el segundo trimestre de 2025, trepando al 60,1% en el tercer trimestre del mismo año, para luego iniciar su senda descendente hacia el 56,2% actual.

Al realizar una caracterización fina del mercado informal de Tucumán, el documento permite identificar a los sectores más vulnerables frente a la precariedad. Al clasificar a la población informal por categoría ocupacional, el estudio diferencia entre asalariados e independientes:

  • Asalariados de dependencia: Concentran la mayor porción de la precariedad local, explicando el 55,7% del total de ocupados informales en el aglomerado. El informe destaca que “entre los trabajadores en relación de dependencia, los asalariados concentran el 55,7% del total de ocupados informales, lo que refleja una elevada incidencia de la informalidad en este segmento del mercado laboral”.

  • Trabajadores familiares sin remuneración: Representan una porción marginal del 1,7% del total informal.

  • Trabajadores independientes (Cuentapropistas): Constituyen el segundo gran pilar del sector informal, abarcando el 40,5% de los casos, mientras que los patrones representan el 2,1%. Para los técnicos de la DEP, esta fisonomía sectorial “pone de manifiesto la relevancia que adquieren las modalidades de autoempleo dentro del universo de la informalidad laboral”.

  • Patrones o empleadores informales: Explican apenas el 2,1% de la precariedad total del aglomerado.

Al cruzar los datos por sexo y franja etaria, la informalidad en Tucumán muestra una paridad exacta entre géneros, dividiéndose en un 50,0% para las mujeres y un 50,0% para los varones. Sin embargo, al desglosar por edades, la concentración en las etapas centrales de la vida activa es notoria. El informe precisa que “al analizar la distribución de la población ocupada informal según sexo y grupo etario, se observa que la mayor participación corresponde a los grupos de edad centrales del mercado laboral. En particular, dentro del tramo de 30 a 64 años, la informalidad alcanza el 32,3% de las mujeres y el 28,8% de los varones”.

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Por su parte, los jóvenes de hasta 29 años explican de conjunto un tercio de la informalidad provincial, distribuidos en un 15,7% de mujeres jóvenes y un 17,6% de varones jóvenes de esa edad. Los extremos de la población pasiva formal (adultos de 65 años y más) representan el 2,0% en las mujeres y el 3,6% en los varones.

La educación formal no actúa necesariamente como un blindaje definitivo contra la precariedad. El informe de la DEP expone que más de la mitad de los trabajadores en situación de informalidad posee estudios secundarios completos o algún grado de formación superior:

  1. Secundario Completo: Es el tramo mayoritario dentro del sector informal con un 27,2%.

  2. Secundario Incompleto: Representa el 22,1%.

  3. Primario Completo: Reúne al 18,6% de la población precarizada.

  4. Superior y Universitario Incompleto: Alcanza el 18,7%.

  5. Superior y Universitario Completo: Registra una incidencia del 9,5%.

  6. Primario Incompleto: Registra un 3,8%.

  7. Sin Instrucción: Apenas anota el 0,1% de los casos.

En lo que respecta a la carga de trabajo semanal, la informalidad en Tucumán no se vincula únicamente a changas o empleos de pocas horas. Por el contrario, la subocupación involuntaria convive de forma directa con jornadas laborales completas e incluso extendidas: “En cuanto a la intensidad de la ocupación entre los trabajadores informales, predominan los ocupados plenos —aquellos que trabajan entre 35 y 45 horas semanales—, quienes representan el 46,5% del total. Por su parte, los trabajadores sobreocupados —con jornadas superiores a las 45 horas semanales— alcanzan el 22,6%, mientras que los subocupados —quienes trabajan menos de 35 horas semanales y manifiestan disponibilidad para trabajar más horas— representan el 28,7%”. Un marginal 2,2% declaró no haber trabajado en la semana de referencia debido a cuestiones temporales.

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La fisonomía de las tareas desempeñadas se asienta sobre bajas calificaciones y la concentración en sectores de servicios comerciales. En primer lugar, la calificación de las ocupaciones refleja que casi nueve de cada diez trabajadores informales desarrollan tareas netamente manuales o no profesionales:

  • Operativos: Son la inmensa mayoría al concentrar el 63,4% del total.

  • No Calificados: Representan el 25,9%.

  • Técnicos: Suman el 9,3% de la estructura informal.

  • Profesionales: Apenas el 1,4% de los trabajadores informales cuenta con este nivel de calificación.

El análisis por rama de actividad confirma que el comercio es el mayor generador de empleo precario. La DEP destaca que “al caracterizar a la población ocupada según su rama de actividad principal , su distribución muestra que más de la mitad de los trabajadores informales se concentra en un conjunto reducido de sectores. En particular, el 55,1% se desempeña en las ramas de Comercio (34,9%), Hoteles y Restaurantes (11,1%) y Construcción (9,1%). Asimismo, se destacan las actividades de Servicio Doméstico (9,0%), Industria Manufacturera (8,9%) y Otros servicios comunitarios, sociales y personales (7,6%)”.

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La participación del resto de los sectores es significativamente menor: Servicios financieros y empresariales (6,6%), Enseñanza (2,3%), Administración pública y defensa (1,6%), Servicios sociales y de salud (1,6%), e Industria primaria (0,6%).

Por último, el lugar principal donde se desempeñan las actividades productivas refleja la fuerte impronta urbana del aglomerado: “Finalmente, al analizar la distribución de la población ocupada según su lugar principal de trabajo, se observa que el 42,0% de los trabajadores informales desarrolla sus actividades en locales o puestos fijos. Por su parte, el 18,9% trabaja en viviendas sin un espacio exclusivo destinado a la actividad laboral, mientras que un 15,0% lo hace en la vivienda del patrón o cliente. En tanto, la modalidad de trabajo ambulante o en puestos no fijos representa el 5,9% del total de los ocupados informales”.

La distribución espacial de los puestos se completa con un 7,2% que trabaja en la vivienda de forma exclusiva, un 6,0% en vehículos de transporte, y un 5,0% en otros lugares no clasificados. Estos datos ratifican que el comercio de cercanía y los pequeños talleres domiciliarios continúan rigiendo las dinámicas de inserción laboral precaria en la provincia de Tucumán. /Tendencia de Noticias