Rocchia Ferro afirmó que “el Norte también existe” al celebrar el regreso del tren y exigir estabilidad para el sector azucarero

Tras 45 años de parálisis, el regreso del tren de carga al sector azucarero tucumano promete abaratar sensiblemente los costos de exportación, mientras las empresas regionales exigen marcos regulatorios estables que impulsen la producción de bioetanol y aseguren miles de empleos.
05 de septiembre de 2026

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La reactivación de la infraestructura ferroviaria de cargas en la provincia de Tucumán marca un logro logístico y productivo que promete transformar la competitividad de las economías regionales del Norte Argentino. Mediante una inversión estratégica financiada íntegramente por el sector privado, se logró reabrir la central ferroviaria del Ingenio Cruz Alta, inactiva desde hacía más de 45 años, que conecta de forma directa los ingenios azucareros locales con las terminales portuarias nacionales de exportación, permitiendo un ahorro sustancial en costos de traslado y eliminando ineficiencias operativas. Este avance de conectividad posee, asimismo, un profundo impacto emocional e histórico para la región, al revertir parcialmente el aislamiento de decenas de pueblos que desaparecieron tras las clausuras de ramales sufridas durante la década de 1990.

La mejora en las condiciones de transporte y logística se alinea además con las demandas del sector agroindustrial de Tucumán por alcanzar una mayor estabilidad jurídica, un horizonte de previsibilidad económica ejemplificado en el reciente dictamen para reformular la Ley de Biocombustibles, y la generación de empleo calificado y sustentable a través de una sólida sinergia entre los actores públicos y privados del interior del país.

El regreso del ferrocarril de cargas a la cuenca azucarera tucumana se consolidó gracias al esfuerzo exclusivo de la Compañía Azucarera Los Balcanes. En una entrevista brindada al programa Aire de Campo por Radio Nacional Argentina AM 870, el presidente de la firma y titular de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Jorge Rocchia Ferro (foto inferior) detalló los pormenores y la envergadura del proyecto de infraestructura. El empresario remarcó la magnitud de la inversión al señalar que "para nosotros fue un esfuerzo extraordinario el que hicimos para poder construir esos poco más de 2 km de de ramal y reparar otro tramo más”.

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El nuevo ramal ferroviario tiene por finalidad agilizar el flujo exportador de la producción regional hacia el mercado internacional. Al respecto, Rocchia Ferro puntualizó que la apuesta de la compañía radica en optimizar los tiempos de flete y reducir la dependencia de la red vial: “creemos que el tren no solamente que nos abarata los costos sino también nos mejoran con los tiempos, porque el tren que nosotros hemos hecho va directamente desde el ingenio al puerto para exportaciones”. La fábrica azucarera desde donde se inician las operaciones ferroviarias recibió importantes reformas de infraestructura, proyectando exportar de forma directa desde dicha planta un volumen estimado de 140.000 toneladas de azúcar crudo al mundo, lo que generará el ingreso de divisas y nuevas oportunidades de desarrollo productivo.

La introducción del ferrocarril de cargas establece una alternativa altamente competitiva frente a la exclusividad del flete por camión. En la comparación de costos logísticos, Rocchia Ferro estimó que la carga directa en tren representa un ahorro de “unos 25 a 30 dólares por tonelada” para las economías regionales. El dirigente empresario destacó la ventaja de la salida directa desde la fábrica: “el tren sale directamente de acá y va a puerto, de la otra manera vos tenés que cargar camiones y, en una de esas, hay que hacer trasbordo de camión, etcétera”.

Aunque el capital invertido en el proyecto provino del sector corporativo, la ejecución técnica de la obra requirió del aporte de operadores estatales e intermedios. El presidente de Los Balcanes aclaró que se trató de “una iniciativa privada... absolutamente privada, con capitales privados... todo lo hemos hecho nosotros”. Sin embargo, puso de manifiesto el rol colaborativo que prestaron otras entidades del sector: “quien sí ha manifestado colaboración fue la gente del NCA (Nuevo Centras Argentino) y la gente de Belgrano Cargas también nos ha ayudado con la parte técnica”.

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La reactivación de estas redes despierta un enorme interés en el empresariado del norte del país respecto al futuro esquema de concesiones del sistema nacional. Rocchia Ferro manifestó que en el sector industrial “tenemos mucha expectativa” de cara al eventual proceso de privatización del Ferrocarril Belgrano Cargas. El dirigente remarcó que existen múltiples obras y ramales paralizados que requieren inversión, y que el interés manifestado por capitales extranjeros (incluyendo inversores chinos) representaría “una salida extraordinaria por el Norte porque una de los grandes problemas que tenemos nosotros es logístico”.

Reparación histórica y generación de empleo calificado

La puesta en valor de las vías ferroviarias posee un profundo significado social para Tucumán, una provincia que sufrió de manera directa el desmantelamiento de su conectividad terrestre hace tres décadas bajo la premisa gubernamental de "ramal que para, ramal que cierra". Rocchia Ferro rememoró con pesar el impacto de aquella política estatal sobre el entramado geográfico de la provincia: “en nuestro caso particularmente nos toca el corazón porque cuando pasó eso en Tucumán más de 30 poblaciones quedaron sin conexión, poblaciones que finalmente desaparecieron porque, al no tener el tren, fueron desapareciendo; entonces para mí tiene un rasgo emocional muy importante”.

La concreción de la obra del ramal demandó aproximadamente 120 días de trabajo continuo y empleó a unas 60 personas de forma directa, requiriendo de mano de obra especializada e idónea para tareas de alta complejidad física. Al detallar las características del proceso constructivo, el titular de la UIT describió: “este trabajo de hacer el ramal nos llevó más o menos 120 días una cosa así trabajando cerca de 60 personas, porque hay muchas cosas que hay que hacer maulamente, poniendo la piedra abajo de las vías, el tema de los durmientes, el tema de los clavos”. El empresario consideró que la vuelta del tren impulsará de forma indirecta la reactivación de talleres de tornería, metalúrgica y servicios de mantenimiento de vías en el interior. Aunque calificó el logro de su empresa como “una gotita de arena insignificante” frente al rezago estructural general, destacó el orgullo de revertir el abandono ferroviario.

Para potenciar de manera sostenible el desarrollo del Norte argentino, el empresariado local demanda un marco regulatorio que otorgue previsibilidad de mediano y largo plazo a las inversiones de la cadena de valor sucroalcoholera. En este sentido, la industria celebró la obtención del dictamen favorable en el Senado de la Nación para modificar la Ley de Biocombustibles, proyecto que propone elevar el corte obligatorio de bioetanol de caña de azúcar y maíz en las naftas del 12% al 15%.

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Rocchia Ferro explicó que para alcanzar este avance institucional “se trabajó mucho” a través de la Liga de Gobernadores de provincias productoras (Tucumán, Salta, Jujuy, Córdoba, Santa Fe y San Luis), en articulación con las cámaras de productores. Detalló que la actual legislación vence en el año 2030 y presentaba severos inconvenientes técnicos, incluyendo “una fórmula que nunca se llegó a aplicar”. Frente a estas asimetrías regulatorias, la reforma legislativa es clave: “creemos que esto nos va a dar mayor previsibilidad, vamos a estar con 15 años con un futuro y un horizonte de muy buena estabilidad jurídica”.

El proyecto, impulsado en el Congreso por el oficialismo cuenta con el apoyo de referentes del sector productivo como Patrick Adam (titular de los productores maiceros) y Jorge Feijóo (por el sector azucarero). El fortalecimiento de esta industria es vital para resguardar la paz social de las provincias norteñas, dado que, según concluyó el dirigente de la UIT, “en el Norte, la columna vertebral es el azúcar que entre directo e indirecto tiene unas 220.000 personas trabajando”, por lo que consolidar su marco legal resulta de vital trascendencia para el futuro del empleo local. /Tendencia de Noticias