Crimen en Barrio El Salvador: los acusados por la muerte del mecánico estarán con prisión preventiva

El Ministerio Público Fiscal formuló cargos contra dos jóvenes de 21 y 23 años, acusados de haber asesinado al mecánico Ignacio Matías Jiménez (25). Permanecerán bajo prisión preventiva durante 3 meses mientras avanza la investigación. Los pesquisas no descartan que haya más personas involucradas en el crimen.
17 de septiembre de 2026

42386_acusadosOscar Corbalán y Luciano Valenzuela

El violento episodio ocurrió el lunes 14 de septiembre, alrededor de las 11, y es investigado por la Fiscalía de Homicidios I que dirige Pedro Gallo. Según la hipótesis inicial, todo habría comenzado por una disputa relacionada con el arreglo de una motocicleta. Jiménez le había reparado una moto al hermano menor de Oscar Alberto Corbalán y, según declararon los familiares de la víctima, el trabajo no había sido abonado.

Jiménez habría reclamado el pago por su trabajo, lo que derivó en una pelea a golpes de puño entre él y Corbalán en la esquina de la calle Baclini, en el barrio El Salvador. Luego del enfrentamiento, la víctima regresó corriendo a su vivienda mientras que Corbalán ingresó a su domicilio, ubicado a pocos metros de la casa del mecánico. La situación, sin embargo, no terminó allí. De acuerdo con la teoría del MPF, pocos minutos después Corbalán salió de su casa con dos cuchillos tipo carnicero y se dirigió hacia la vivienda de Jiménez mientras gritaba que lo iba a matar. Ante esa situación, la víctima salió a la vereda con un caño metálico para defenderse.

En ese momento habría intervenido Luciano Alberto “El Pelado” Valenzuela. Según la acusación, “El Pelado” le habría quitado el caño a Jiménez dejándolo indefenso. Corbalán habría aprovechado esa circunstancia para atacarlo con uno de los cuchillos, apuñalandolo en la parte izquierda del tórax, debajo de la tetilla.

Jiménez fue trasladado hasta el CAPS del barrio El Salvador, pero murió como consecuencia de las heridas. El informe médico preliminar de la autopsia estableció que la lesión punzocortante, de 2,2 centímetros, alcanzó el ventrículo derecho del corazón, el diafragma y el lóbulo izquierdo del hígado, provocando un shock hipovolémico secundario a un trauma abierto tóraco-abdominal producido por un arma blanca.

Tras el ataque, en la escena del crimen trabajaron los peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), personal policial y empleados del Ministerio Público Fiscal. Además, los investigadores recibieron declaraciones de vecinos y testigos que permitieron reconstruir el ataque e identificar a dos de los principales sospechosos.

Corbalán fue aprehendido ese mismo día, alrededor de las 12.30. Valenzuela fue aprehendido alrededor de las 15, en su domicilio, luego de ser individualizado durante los recorridos preventivos realizados por la Policía.

Imputación

Ayer la auxiliar fiscal María José Agüero formuló cargos contra ambos y los imputó como presuntos coautores del delito de homicidio simple. Para sostener la acusación mencionó, entre otras evidencias, las declaraciones de los padres de la víctima, Irma Gregoria Cajal y Saúl Ignacio Jiménez, y de su prima, quienes señalaron a Corbalán y Valenzuela como los hombres que participaron de la agresión.

También informó que se secuestró un cuchillo de cocina de 32 centímetros y un tubo metálico, que fueron entregados por la madre de Corbalán. En un allanamiento posterior se encontraron además otros tres cuchillos tipo carnicero.

La representante del MPF solicitó que los dos acusados fueran sometidos a tres meses de prisión preventiva, argumentando que existe peligro de fuga, y riesgo de entorpecimiento debido a que los imputados viven a pocos metros de los familiares de Jiménez y de los testigos. Además dijo que deben realizarse medidas como reconocimientos de personas, pericias de ADN, análisis de prendas y el informe definitivo de la autopsia.

Una versión diferente

La defensora Florencia Ciotola se opuso a la prisión preventiva y pidió medidas de menor intensidad. Sostuvo que la teoría del caso de la defensa contempla una posible legítima defensa o un exceso en la legítima defensa por parte de Corbalán. Respecto de Valenzuela, afirmó que su intervención fue para separar a los involucrados y quitarles los elementos que tenían en sus manos. La defensora también pidió que Corbalán fuera trasladado al hospital Obarrio. Según explicó, su pupilo tendría un diagnóstico de psicosis de origen no orgánico, con alucinaciones, y dijo que necesita tratamiento psiquiátrico y medicación inyectable.

Antes de escuchar la resolución final, Valenzuela pidió hablar y negó haberle quitado el caño a Jiménez antes de la puñalada. De acuerdo a su versión, dijo que intentó separar a los dos y sacarles los elementos que tenían para evitar que se mataran. “Yo no estaba incluido en nada, sólo quise sacarle los elementos para que no se peleen. Antes de que pase todo, nosotros estábamos en la calle porque vendemos cuchillos y almohadones. Cuando llegué a la casa de él (Jiménez) vi que Matías salió con un barral de moto, porque él tiene un desarmadero de motos, no un taller. El otro cuando ha visto que Matías se venía agarró dos de los cuchillos que teníamos y cruzó hacia la vereda del frente. Matías parece que le tira un fierrazo y ahí parece que él (Corbalán) lo ha hincado. Recién ahí pude sacarles el fierro y el cuchillo”, declaró el imputado.

Finalmente, la jueza Valeria Mibelli hizo lugar al pedido del MPF y ordenó la prisión preventiva de los imputados por tres meses. En el caso de Corbalán, requirió que fuera trasladado al Obarrio para que sea evaluado, reciba el tratamiento correspondiente y se determine si puede permanecer alojado en una dependencia policial. /La Gaceta