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El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, elevó este viernes la tensión alrededor de la crisis que atraviesa el Supremo Tribunal Federal al afirmar que al menos cinco de sus magistrados estarían involucrados, de manera “directa o indirecta”, con el banquero Daniel Vorcaro, detenido en el marco de una investigación por un presunto fraude financiero multimillonario vinculado al Banco Master.

Las declaraciones del mandatario se produjeron en un contexto político especialmente sensible: el mes próximo buscará la reelección presidencial y deberá enfrentar al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. El escándalo judicial y financiero se instaló así como uno de los temas centrales de la campaña electoral brasileña.

Lula sostuvo que Vorcaro habría utilizado su poder económico, sus contactos y su entorno social para acercarse a integrantes de la Justicia, del Congreso y de otros sectores de la dirigencia. En ese marco, aseguró que el empresario organizaba “fiestas y orgías” para personas influyentes y que luego utilizaba esos vínculos como parte de una red de relaciones de poder.

“Corrompió a todos. Patrocinaba orgías, traía mujeres de Suecia, Suiza, no sé de dónde, para los brasileños ricos. Y luego involucraba a gente del Tribunal Supremo, involucraba a congresistas, involucraba a senadores, involucraba a todos”, afirmó el presidente brasileño.

El jefe de Estado también relató, sin identificar inicialmente al magistrado involucrado, una situación que atribuyó a uno de los integrantes de la Corte: dijo que un juez habría mantenido un encuentro con una mujer enviada por Vorcaro y que luego se habría solicitado al banco el pago de 10.000 reales, una suma equivalente a cerca de 2.000 dólares.

“Circuló la historia de un hombre que estaba con una mujer que le costó R$ 10.000 y aún no le ha pagado, y le dijo al banco de Vorcaro que pagara. Prácticamente intentó recurrir a una agencia de cobranza para saldar su deuda. Este tipo de comportamiento tan bajo tiene que acabar en la política”, expresó Lula.

Las referencias del mandatario apuntaron a las versiones que involucran al juez Kassio Nunes Marques. Según publicaciones de la prensa brasileña, entre el material extraído del teléfono celular de Vorcaro figura una conversación con una mujer identificada como Rayanna, quien habría hablado con el banquero sobre una reunión con otras mujeres. Días más tarde, en esos mensajes, habría señalado que una de ellas había mantenido relaciones con “Kassio”.

Hasta el momento, las acusaciones y las referencias públicas forman parte de un escándalo en desarrollo, basado en mensajes incorporados a una investigación federal. No obstante, la dimensión política del caso creció de manera acelerada debido a los nombres mencionados y al alcance de las presuntas relaciones entre el empresario, miembros de la Justicia y dirigentes de distintos espacios.

Según versiones difundidas por medios brasileños, los magistrados que podrían aparecer alcanzados por el caso serían incluso seis. Entre ellos figura Alexandre de Moraes, uno de los jueces más influyentes del Supremo Tribunal Federal y responsable de causas de alto impacto, entre ellas el proceso por golpismo que derivó en la condena de Jair Bolsonaro.

También fueron mencionados los jueces Dias Toffoli, Kassio Nunes Marques, Gilmar Mendes, Luiz Fux y André Mendonça. Lula, sin embargo, habló de cinco ministros “directa o indirectamente implicados” y pidió que el tema sea abordado institucionalmente antes de avanzar en cualquier cambio de fondo dentro del sistema judicial.

“Me preocupa porque vamos a tener que debatir cómo vamos a solucionar esto. ¿Cómo vamos a reformar el Tribunal Supremo? Quiero retomar este tema; es necesaria una reforma del Poder Judicial. Pero antes de llevar a cabo esa reforma tenemos que resolver este problema. Hay cinco ministros directa o indirectamente implicados”, declaró.

La crisis se profundizó luego de que trascendieran conversaciones extraídas del celular de Vorcaro, que expondrían su cercanía con integrantes del Supremo Tribunal Federal, familiares de magistrados y estudios jurídicos relacionados con miembros de la Corte. La Policía Federal investiga contratos firmados entre empresas vinculadas al banquero y oficinas de abogados o consultorías conectadas con figuras del máximo tribunal.

Uno de los puntos que concentra la atención es un convenio millonario entre empresas vinculadas a Vorcaro y el estudio jurídico dirigido por la esposa de Alexandre de Moraes. La sospecha de los investigadores es que esos acuerdos podrían haber tenido como finalidad construir canales de influencia dentro de la Corte, aunque las responsabilidades individuales deberán ser determinadas en el marco de la pesquisa judicial.

Vorcaro, conocido en Brasil por su exposición pública y sus contactos empresariales y políticos, fue detenido por el gigantesco fraude que se investiga alrededor del Banco Master. El caso provocó una fuerte repercusión nacional y abrió interrogantes sobre la relación entre el sistema financiero, la política y el Poder Judicial.

Lula buscó diferenciarse del empresario y de las figuras salpicadas por el caso. “Este ciudadano se convirtió en banquero bajo el gobierno de Bolsonaro y se convirtió en prisionero bajo mi gobierno”, remarcó.

Sin embargo, el oficialismo enfrenta el desafío de evitar que la crisis del Supremo Tribunal Federal termine por impactar sobre la campaña presidencial. La oposición vinculada a Bolsonaro intenta asociar a Lula con sectores de la Corte, mientras que el mandatario insiste en que el escándalo debe ser investigado y que Brasil necesita discutir una reforma profunda de su sistema judicial. /Contexto