Mantenerse activo no significa dejar de lado los cuidados. Antes de iniciar una actividad física, Ramírez recomendó contar con un certificado de aptitud y conocer el estado de salud propio. La condición física, mental y social debe ser considerada para elegir la propuesta adecuada.
“No es lo mismo una persona que está completamente activa que alguien con enfermedades de base, sobrepeso o problemas articulares”, advirtió. Por eso sugirió priorizar actividades adaptadas a personas mayores y, cuando sea necesario, a las limitaciones o patologías de cada participante.
A más de un siglo de la creación de la primera caja jubilatoria nacional, la idea del “trabajador pasivo” queda lejos de las historias de Víctor, Irma y Cristina. Para ellos, el retiro no implicó dejar de bailar, competir, aprender o hacer nuevos amigos: significó ganar tiempo para elegir cómo vivir el día siguiente. /Contexto







