

En Tucumán, la mayoría de los que buscan trabajo ya tiene uno
20 de septiembre de 2026
Conviene empezar por lo que mide el dato, porque casi toda la discusión pública se apoya en un malentendido. La tasa de desocupación comúnmente es considerada como la suma de los que no tienen trabajo, pero en realidad, y para ser más técnicos, cuenta a las personas de la población económicamente activa —los que trabajan o buscan activamente trabajar, que en el Gran Tucumán son el 48,6% de los habitantes— que no tienen ninguna ocupación, están disponibles y salieron a buscar la semana pasada. Con ese criterio, en el segundo trimestre de 2026 el 5,5% de los activos tucumanos estaba desocupado, contra el 7,9% del promedio nacional. Si leemos ese dato solo aislado en comparación con el dato nacional ubicamos a Tucuman en un buen lugar. Bueno, no. hay razones para no leerlo solo.
PRIMERA: EL CALENDARIO
La semana de referencia de este relevamiento va del 22 de marzo al 13 de junio. Cosecha de limón y arranque de zafra. El segundo trimestre es, estructuralmente, el piso estacional del desempleo tucumano, y comparar abril-junio contra enero-marzo no mide una mejora del mercado laboral, lo que hace es medir entre verano y siembra. La comparación válida es contra el mismo trimestre del año anterior. Ahí el resultado se da vuelta: en el segundo trimestre de 2025 la desocupación tucumana fue 4,5%. Subió un punto porcentual en doce meses.
Vale agregar que el propio INDEC informa para esa estimación un coeficiente de variación del 13,7% y un intervalo de confianza del 90% que va de 4,3% a 6,7%. Es un rango de más de dos puntos. Quien construya un discurso sobre el decimal de la desocupación lo construye sobre arena.
SEGUNDA: TODO LO DEMÁS
El informe trae otros indicadores, y todos empeoran.
La subocupación —trabajar menos de 35 horas semanales por causas involuntarias, queriendo trabajar más— llegó al 18,5% de los activos tucumanos, contra 11,5% nacional. Es la segunda más alta de los 31 aglomerados urbanos del país, apenas detrás del Gran La Plata. Hace un año era 16,3%.
Algo realmente llamativo, es que en el mismo año en que la cantidad de ocupados del aglomerado creció, la cantidad de subocupados creció más de seis veces más rápido. Es una prueba cabal de que no se crearon puestos de trabajo, se repartieron horas entre más.
Dentro de ese número hay uno peor. La subocupación no demandante —los que trabajan pocas horas, quieren más, y ya dejaron de buscar— pasó de 4,7% a 5,8% de los activos en el año. Esa gente no aparece en la tasa de desocupación, porque tiene trabajo, ni en las estadísticas de búsqueda, porque dejó de buscar. Es la población que se vuelve invisible para los datos.
Los ocupados demandantes de empleo —los que tienen trabajo y salen igual a buscar otro— son el 27,8% de los activos. No es el más alto del NOA, es el más alto de los 31 aglomerados urbanos del país. El promedio nacional es 16,9%. Tucumán lo supera por once puntos.
El pluriempleo, que la EPH permite reconstruir a partir de los microdatos, ubica a Tucumán primera entre las veinticuatro jurisdicciones, con cerca del 18% de los ocupados con más de una ocupación.
Gráfico 1. La desocupación zigzaguea entre 4,5% y 7,1% sin ir a ninguna parte. La subocupación suma 2,2 puntos en el año y encadena tres trimestres de alza. Una serie hace ruido; la otra tiene dirección.
GRAN TUCUMÁN–TAFÍ VIEJO
Principales tasas del mercado de trabajo, en % de la población económicamente activa.
Fuente: EPH-INDEC, cuadros 3.1 y 3.2 de cada trimestre. Los cinco trimestres corresponden al aglomerado. El cuadro provincial publica para el 3T 2025 los valores de la EPH Ampliada, que cubren otro universo y no son comparables con esta serie.
Sumando los desocupados y los ocupados que buscan otro empleo, que por definición no se superponen, uno de cada tres activos tucumanos está buscando trabajo. Y cuatro de cada cinco de ellos ya tienen uno.
Eso no es una foto de dinamismo, o que alguien me exxplique lo virtuoso del problema. Es la descripción de un mercado donde conseguir empleo dejó de resolver el problema por el que uno busca empleo.
LA REGIÓN CONFIRMA EL DIAGNÓSTICO
Conviene mirar el NOA, porque el marco regional refuerza el argumento en vez de diluirlo. La región Noroeste registró la desocupación más baja del país: 4,3%. Y simultáneamente la tasa de ocupados demandantes más alta de las seis regiones: 21,4%. Y la segunda subocupación más alta: 13,4%.
AGLOMERADOS DEL NOA
Segundo trimestre de 2026, en % de la población económicamente activa.

El NOA no tiene el mejor mercado de trabajo de la Argentina. Tiene el peor empleo. Son dos cosas distintas, y la tasa de desocupación no distingue entre ellas: para la EPH, quien trabaja una hora por semana está ocupado.
Gráfico 2. Los doce aglomerados con mayor proporción de ocupados que buscan otro empleo. Los doce superan el promedio nacional de 16,9%.
POR QUÉ BUSCAN: LA CONTRADICCIÓN QUE ORDENA TODO
La pregunta que queda es por qué tanta gente que ya trabaja sale igual a buscar. La respuesta no está en este informe, sino en el cruce de dos series.
Por el lado de los precios, Tucumán es barato. La canasta básica total provincial, medida por adulto equivalente, se ubicó en junio en el 83% de la del Gran Buenos Aires, la única que publica el INDEC. Diecisiete puntos de descuento.
Por el lado de los ingresos, Tucumán es pobre. El ingreso laboral tucumano promedio ronda el 70% del promedio nacional. Treinta puntos de descuento.
La provincia es un 17% más barata y paga un 30% menos. El poder de compra real del salario tucumano queda en torno al 84% del de referencia.
Ser barato no es una ventaja competitiva para el que vive acá; es lo que queda cuando los ingresos caen más rápido que los precios. Un trabajador tucumano no busca un segundo empleo porque le sobre energía, lo busca porque el descuento que consigue en la góndola es la mitad del descuento que le hacen en el recibo de sueldo.
CUIDEN EL TRABAJO, OTRA VEZ
En mayo el gobernador dejó la frase que ordenó el año político: «Cuiden el trabajo, porque aquel que pierde un trabajo, yo le puedo garantizar que hoy, en esta Argentina, no va a conseguir otro». La repitió en Tafí del Valle y la llevó, en julio, a un almuerzo con casi cien gremios en El Cadillal. Escribimos entonces por qué esa consigna, dicha por quien ocupa cargos en el Estado provincial desde 1987 y dirigida a una provincia donde el Estado es el principal empleador, se parece menos a una política laboral que a un pedido de quietud.
Lo que faltaba era saber qué es, exactamente, lo que hay que cuidar. Este informe lo contesta, un empleo que en uno de cada tres casos obliga a seguir buscando otro, que en casi uno de cada cinco no llega a las 35 horas semanales, y que paga un 30% menos que el promedio nacional.
Cuidar el trabajo no es cuidar la tasa de desocupación. La tasa de desocupación es el indicador más fácil de mejorar y el que menos dice, basta con que la gente acepte cualquier ocupación, por pocas horas y por poca plata, para que baje. Es, en rigor, el indicador que mejora cuando la gente se resigna, por eso es bueno verlo con todos los indicadores laborales en la mano. Por eso el 5,5% no es una buena noticia disfrazada de mala. Es un dato correcto al que se le está pidiendo que mida algo que no mide. El indicador que hay que mirar está en la columna de al lado del mismo cuadro, y dice que en Tucumán uno de cada tres activos busca empleo, que la mayoría de ellos ya tiene uno, y que lo que falta no son puestos de trabajo sino ingresos. Quien quiera defender el empleo tucumano tiene que empezar por ahí. /Enterate
FUENTES. INDEC, Mercado de trabajo. Tasas e indicadores socioeconómicos (EPH), segundo trimestre de 2026 y segundo y tercer trimestre de 2025. Dirección de Estadística de la Provincia de Tucumán, Mercado laboral, primer trimestre de 2026, y Canasta Básica Alimentaria y Total, junio de 2026. Fundación Encuentro sobre datos de INDEC, SIPA, AFCP y CAME. Elaboración propia.






