La emoción de Marcelo Quinteros
La conducción estuvo a cargo del jockey cordobés Marcelo Quinteros, quien ya había conseguido una victoria en otra de las carreras de la jornada.
“Fue una alegría y una emoción terrible en esta carrera”, expresó después del triunfo.
Quinteros contó que dejó correr al caballo en el sector opuesto y que, al ingresar al derecho, Thor Medina respondió de la manera esperada: “Arrancó y ganó muy fácil”.
El jockey también destacó el marco de público que acompañó la competencia y reveló que durante el desfile con el ganador no pudo contener las lágrimas por la reacción de los espectadores.
Llegó especialmente para correr el Batalla
Thor Medina había llegado desde Buenos Aires especialmente para disputar el Gran Premio Batalla de Tucumán. El ejemplar contaba entre sus antecedentes con una victoria de Grupo 1 y una participación como representante argentino en el Latinoamericano.
Martín Carezzana, uno de sus entrenadores, destacó el trabajo realizado para llegar en condiciones a la competencia.
“No es fácil. Gracias a Dios, se dio”, expresó tras la victoria.
Su padre, Sergio Carezzana, también celebró el resultado y destacó la importancia de la prueba tucumana: “Es una de las carreras más importantes del interior del país”.
El triunfo fue acompañado por una numerosa delegación llegada desde Río Cuarto, donde el caballo se encontraba al cuidado de los Carezzana, además de sus propietarios.
Freddy Torelli, uno de los dueños de Thor Medina, recibió el trofeo durante la ceremonia de premiación que cerró una jornada marcada por la multitud que llegó hasta el Hipódromo.
Durante la transmisión también se planteó la posibilidad de que el Gran Premio Batalla de Tucumán pueda alcanzar en el futuro una mayor jerarquía internacional, a partir del crecimiento de la competencia y del nivel de los ejemplares participantes. /Contexto




