

Polémica por el “impuesto al viento” aplicado en un municipio ultra K

Conocida como la ciudad del cemento, Olavarría tiene desde 1948 el "impuesto a la piedra" -como le llaman a la tasa por el "Derecho a la explotación de Canteras"-, y ahora sumó esta nueva tasa a partir de otro recurso natural: el aire.
Según el cálculo opositor, a partir de la cantidad megavatios que genera cada parque, desde enero y con el inicio de operación del parque de PCR y ArcelorMittal Acindar, el municipio recaudará en concepto de TISH entre US$ 360.000 y 380.000 anuales. Además, el pago debe ser antes del 10 de enero.
Sin poder frenar la iniciativa municipal, las empresas privadas negociaron un artículo por el que por 20 años no puede haber cambios.
El intendente camporista tiene la mitad de los 20 concejales. Entre ellos, la presidencia del cuerpo que, en caso de empate, tiene voto doble. El apuro por la creación de la tasa llevó a la oposición a unirse, lo que provocó un empate que dio pie a la presentación en el Tribunal de Cuentas bonaerense. Aunque no hubo pataleo empresario, todo lo contrario.
El Ejecutivo había propuesto en la ordenanza el pago adelantado de los 20 años para las empresas, lo que indignó a la oposición. Los diez concejales amenazaron con no dar quórum y la Comuna bajó la posibilidad del pago adelantado de 20 años a 3. Así dieron quórum, pero los 10 opositores votaron en contra de la nueva tasa y el presidente del Concejo Deliberante desempató.
Concejales de los bloques PRO, Juntos por Olavarría, UCR, LLA, Por Más Libertad y Partido Libertario fueron a la Vocalía Municipalidades B (Delegación Zonal-Azul). /Clarín






