Este lunes, imágenes del entrenamiento divulgadas por la televisión oficial del club carioca muestran a los jugadores cubriendo las marcas de las casas de apuestas en sus camisetas con cinta adhesiva negra.

Por su parte, asociaciones civiles vinculadas al juego responsable señalaron que la prohibición "no acaba con las apuestas en Brasil, sino con la protección de quien apuesta", y alertaron de que la medida empujará a millones de usuarios hacia plataformas clandestinas.

Estas agrupaciones también pidieron al alto tribunal que suspenda los efectos del decreto hasta que el Congreso analice el texto o hasta que el Supremo juzgue el caso.

El sector de las apuestas, que fue legalizado en 2018 durante el Gobierno de Michel Temer y regulado formalmente en 2023, movilizó en 2025 más de 220.600 millones de reales (unos 44.000 millones de dólares) a través de 85 empresas con licencia legal.

Ese mismo año, el Estado recaudó cerca de 9.000 millones de reales (1.800 millones de dólares) en impuestos de esta actividad. /Clarín