De predio militar a la conservación: las 12.000 hectáreas que se sumaron al Parque Nacional Aconquija

Se trata de El Mollar-Quebrada del Portugués, un territorio de 12.674 hectáreas perteneciente al Ejército Argentino, que inició su proceso de reconversión en 2014 y que actualmente forma parte del área protegida vinculada al Parque Nacional Aconquija.
07 de octubre de 2026

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El cambio comenzó en 2014, cuando el lugar fue declarado Reserva Natural de la Defensa. Esta categoría permitió que el territorio continuara bajo la titularidad de las Fuerzas Armadas, pero incorporó medidas específicas destinadas a conservar los ambientes naturales y proteger la flora y fauna autóctonas.

En 2018, con la creación del Parque Nacional Aconquija, se consolidó la protección de este sector de las sierras del Aconquija y su integración a un esquema de conservación de mayor escala.

Actualmente, el Parque Nacional Aconquija comprende alrededor de 94.000 hectáreas y abarca ambientes correspondientes a las ecorregiones de las Yungas y los Altos Andes. El área protege uno de los sectores más australes de las Yungas argentinas y distintos ecosistemas de alta montaña del norte del país.

Una zona clave para conectar áreas protegidas

Por su ubicación, El Mollar-Quebrada del Portugués cumple una función estratégica para la conservación de la biodiversidad tucumana, ya que permite conectar y complementar distintas áreas protegidas de la provincia.

El territorio presenta además un marcado gradiente altitudinal: se extiende desde aproximadamente 1.400 metros hasta superar los 4.000 metros sobre el nivel del mar. Esta diferencia de altura genera una sucesión de ambientes y formaciones vegetales a lo largo de las sierras.

En las zonas más bajas se desarrollan selvas húmedas de montaña, donde se encuentran especies como cedros, pacarás y laureles. A medida que aumenta la altura aparecen bosques de alisos y pinos del cerro, acompañados por extensos pastizales de montaña.

Fauna y flora protegidas

La diversidad de ambientes permite la presencia de numerosas especies de fauna autóctona. Entre los ejemplares registrados en el área se encuentran la taruca, el ocelote, el pecarí de collar, la paloma yungueña, el loro alisero y el mirlo de agua.

En total, el Parque Nacional Aconquija protege más de 900 especies de flora y fauna nativa, además de las nacientes de importantes cursos de agua.

El área también conserva sitios arqueológicos vinculados con antiguas ocupaciones humanas, por lo que su valor no se limita a la biodiversidad: el territorio reúne ambientes naturales, recursos hídricos y patrimonio cultural en uno de los sectores montañosos más importantes de Tucumán. /Contexto