

“Lo único que pide es la pronta recuperación de su compañero”, aseguró la defensa del policía que disparó contra su colega en una garita
13 de octubre de 2026
Los abogados sostienen que no existe ningún elemento que haga sospechar que el balazo fue intencional. Resaltaron que no hubo pelea previa y que los testigos declararon que fue un accidente.
El incidente en que resultó herido de bala un policía en una garita de la zona de El Bajo fue accidental, sostuvieron José María Molina y Fabrizio Caruso, abogados defensores del imputado. Los letrados dijeron que su cliente, Benjamín Eduardo Díaz, es el principal interesado en que su compañero, Nicolás Agustín Albaca Romano, se recupere, no sólo por su salud sino para que pueda declarar cómo ocurrió el hecho.
En la audiencia en que Díaz quedó imputado por el delito de lesiones graves, sus abogados aseguraron que la fiscalía no tiene ningún elemento que lleve a otra versión que no sea la de un accidente o, “una negligencia, quizás”. Así lo indicaron los testigos que ya declararon en la causa, aseguraron.
El hecho que se investiga ocurrió en los primeros minutos del martes 6 de octubre, en la garita policial ubicada en la esquina de Charcas y Pasaje Díaz Vélez. Allí se encontraba Díaz, junto a su compañero Albaca Romano, además de los policías Marcos Andrés Díaz y David Nazareno Santillán, que estaban afuera, cerca de la puerta. A las 0:30, el acusado disparó su arma reglamentaria y el balazo impactó en su compañero Albaca Romano.

La bala, calibre 9 milímetros de la pistola FN Browning, impactó en el hemitórax izquierdo de la víctima, que estaba fuera de la garita y quedó alojada en su cuerpo. Fue trasladado de inmediato al Hospital Centro de Salud, donde ingresó en grave estado y fue sometido a cirugía.
El policía quedó bajo prisión preventiva porque la Fiscalía entendió que podría influir en sus compañeros, que presenciaron el hecho. Sin embargo, la defensa argumentó que los dos ya declararon y coincidieron en que no hubo discusión previa ni motivo para creer que fue intencional. Además, destacó que apenas comunicaron lo ocurrido, dijeron que se trató de un accidente.
Los defensores de Díaz impugnaron la decisión de dejarlo en prisión preventiva. Reclamaron que no tiene antecedentes y que en todo momento colaboró con la investigación. Según Molina y Caruso, el autor del disparo se quedó en el lugar, entregó su celular y se sometió a las pericias: dermotest para determinar si disparó y dosaje, para verificar si había consumido alcohol u otras substancias. “Él es el principal interesado en que se recupere y pueda declarar”, manifestaron.
Sin embargo, la madre del policía herido dijo que podría existir otra versión de los hechos. El abogado Molina remarcó que respeta el dolor y el sufrimiento que está experimentando la familia de la víctima, pero que no existe ningún elemento que haga sospechar de otra hipótesis que no sea la del disparo accidental. /Tendencia de Noticias






