La despedida concluyó con un mensaje cargado de emoción: “Tu luz sigue viva en cada uno de nosotros, en cada enseñanza, en cada gesto y en cada recuerdo. Gracias por todo, compañero. Hasta siempre”.
Cómo ocurrió el hecho que terminó con la muerte del joven policía
El episodio que derivó en la muerte de Nicolás Agustín Albaca Romano ocurrió durante la madrugada del 6 de octubre, cuando el joven se encontraba cumpliendo funciones en una garita policial de San Miguel de Tucumán.
En circunstancias que todavía son investigadas por la Justicia, recibió un disparo atribuido a otro integrante de la fuerza.
Debido a la gravedad de las heridas, fue trasladado de urgencia al Hospital Centro de Salud, donde los médicos debieron operarlo.
Durante los días siguientes permaneció internado en cuidados críticos, con asistencia respiratoria mecánica y pronóstico reservado.
Pese a los esfuerzos del equipo médico, el joven falleció este miércoles, generando una profunda tristeza entre sus seres queridos y compañeros.
Un compañero permanece detenido por el disparo
En el marco de la investigación judicial fue detenido Benjamín Eduardo Díaz, otro efectivo policial, señalado como el presunto responsable del disparo que hirió a Albaca Romano.
La Justicia dispuso que el acusado permanezca con prisión preventiva hasta el 1 de diciembre, mientras avanzan las medidas destinadas a esclarecer lo sucedido.
El fallecimiento de la víctima constituye un hecho relevante para la investigación, aunque cualquier eventual modificación de la calificación penal deberá ser determinada por las autoridades judiciales.
Mientras continúa la causa, los compañeros de Nicolás Albaca Romano lo recuerdan por su vocación, su alegría y su calidad humana, valores que quedaron reflejados en el mensaje con el que le dieron el último adiós. /Contexto






