Sin embargo, no todos quedaron conformes con la cantidad de participantes. Fernanda Coronel, docente de la Escuela de Bellas Artes, consideró que la situación ameritaba una convocatoria todavía mayor.

“Yo creo que tendría que estar todo Tucumán en la calle”, manifestó.

La docente también señaló que las dificultades económicas se reflejan en la vida diaria de los estudiantes, muchos de los cuales buscan alternativas para obtener ingresos mientras continúan su formación.

La preocupación por el futuro de la universidad pública

Entre los asistentes también estuvo Sofía Iglesias, estudiante de Medicina, quien reconoció que las medidas de fuerza no afectan de la misma manera a todas las carreras.

“Si tuviera mi burbuja, diría que no me afecta en absolutamente nada. Pero justamente eso, mi burbuja no es la realidad”, reflexionó.

Por su parte, Pablo Moliterno Abi Cheble, egresado de Derecho y estudiante avanzado de Trabajo Social, sostuvo que la defensa de la universidad pública no depende únicamente de sufrir una dificultad personal.

“No hace falta que sea una afectación personal para que uno pueda solidarizarse con la causa”, expresó.

La jornada dejó expuesta una preocupación compartida por estudiantes, docentes y trabajadores: cómo sostener el funcionamiento de las universidades públicas en un escenario de restricciones presupuestarias, salarios deteriorados y conflictos que afectan el dictado de clases.

La movilización concluyó con un mensaje dirigido al Gobierno nacional: garantizar los recursos necesarios para que la educación superior pública pueda continuar funcionando y mantener las oportunidades de acceso para las próximas generaciones. /Contexto