La beba atacada por un pitbull salió de terapia intensiva y está fuera de peligro

La niña, de un año y siete meses, ingresó el 24 de septiembre con graves lesiones en el rostro y compromiso de las vías respiratorias. Tras nueve días con asistencia respiratoria mecánica, continúa su recuperación y podría necesitar nuevas cirugías reconstructivas.
20 de octubre de 2026
hospitaldeniños

La beba de un año y siete meses que fue atacada por un perro de raza pitbull, perteneciente a su familia, salió de terapia intensiva y se encuentra fuera de peligro. La pequeña permanece internada en una sala de clínica del Hospital de Niños de Tucumán, donde continúa con controles médicos y un proceso de rehabilitación por las graves lesiones que sufrió en el rostro.

La directora del establecimiento, la doctora Inés Gramajo, explicó que la niña ingresó el pasado 24 de septiembre en estado crítico, con un traumatismo maxilofacial grave y compromiso de las vías respiratorias. Durante el traslado, la ambulancia realizó una parada en el Hospital Padilla para que recibiera asistencia inicial y fuera estabilizada. Luego fue derivada al Hospital de Niños, donde debieron intubarla de urgencia. “Llega grave, con pronóstico reservado”, recordó la profesional.

La pequeña permaneció nueve días en terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica. Después de responder favorablemente al tratamiento, los médicos lograron retirarle el respirador y la mantuvieron otros tres días en esa unidad para continuar con su seguimiento. Posteriormente, pasó a terapia intermedia y finalmente fue trasladada a una sala de clínica, donde se encuentra actualmente.

Un proceso de recuperación y posibles cirugías

Aunque ya superó la etapa de mayor riesgo, la niña todavía necesita atención especializada para evaluar las secuelas del ataque. Uno de los puntos que genera mayor atención es la zona periocular, por lo que los profesionales realizan controles para determinar la evolución de las lesiones y su posible impacto en uno de sus ojos. En esta etapa intervienen especialistas de oftalmología, fonoaudiología y cirugía, mientras se analiza la posibilidad de realizar nuevas intervenciones reconstructivas. 

Gramajo destacó que la recuperación demandará tiempo y un trabajo coordinado entre distintas áreas médicas. Como signos alentadores, señaló que la beba ya puede sentarse y sonríe, muestras de su evolución tras atravesar un cuadro de extrema gravedad. Además, valoró el compromiso de los equipos que participaron en su atención y la respuesta del sistema público de salud. Si bien el pronóstico inmediato es favorable, la pequeña deberá continuar con rehabilitación y seguimiento médico. /El Ocho