Cómo será la primera etapa de exploración
Una vez completada la revisión de la información y obtenidos los permisos correspondientes, el proyecto prevé realizar estudios de geoquímica de superficie. Esta técnica permite detectar posibles indicios de hidrocarburos mediante el análisis de muestras del suelo y puede ayudar a seleccionar las áreas que merecen investigaciones más detalladas.
“Cuando hay acumulaciones de hidrocarburos, los hidrocarburos tienen microfiltraciones al suelo. Y eso se puede detectar, hay técnicas muy modernas”, detalló el especialista. No obstante, aclaró que los resultados no son definitivos, sino que sirven para orientar las siguientes etapas de exploración.
El geólogo estimó que estos trabajos podrían extenderse entre seis y nueve meses. También adelantó que se busca avanzar en un convenio con la Universidad Nacional de Tucumán para conformar un equipo de profesionales con experiencia en estudios geológicos.
Cuánto costaría y cuándo comenzarían los trabajos
Gómez Omil explicó que la primera etapa de geoquímica no requiere una inversión tan elevada como las fases posteriores. En cambio, la realización de nuevos estudios sísmicos y la eventual perforación de pozos a profundidades cercanas a los 3000 metros implicarían costos considerablemente mayores. Esas inversiones, precisó, quedarían sujetas a los resultados de las investigaciones iniciales y podrían evaluarse dentro de dos o tres años, si el proyecto avanza favorablemente.
En cuanto a los plazos, el geólogo señaló que espera completar el análisis de los antecedentes hacia fines de 2026. Si se cumplen las condiciones necesarias y se obtienen las autorizaciones, las tareas de campo podrían comenzar en enero o febrero de 2027.
El especialista también se refirió al contexto de la actividad petrolera en Argentina y al peso que tiene Vaca Muerta en las inversiones del sector. Según explicó, la concentración de recursos en ese yacimiento contribuyó a reducir la exploración en otras cuencas del país, donde todavía existen áreas cuyo potencial no se conoce en profundidad.
Por eso, consideró importante retomar los estudios en Tucumán, aunque advirtió que todavía no se puede asegurar la existencia de reservas comercialmente explotables. “Hay que ser cauto, optimista, pero cauto”, concluyó. /LV12





