

Carril exclusivo para motos, ensanche y bicisendas: el plan para transformar y modernizar el Camino del Perú

El Camino del Perú se encamina hacia una profunda reconversión funcional y urbanística. El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó por unanimidad una ordenanza que dispone la elaboración y ejecución del Plan Integral de Reordenamiento Vial y Urbano para el corredor comprendido entre la avenida Belgrano y el límite norte del municipio, una traza estratégica del área metropolitana por la que transitan más de 25 000 rodados cada día y que hoy exhibe alarmantes índices de congestión y siniestralidad vial.
El proyecto de reordenamiento y sus principales obras
La iniciativa, impulsada por el concejal oficialista Facundo Vargas Aignasse, busca adaptar la infraestructura de una arteria que “quedó chica frente al crecimiento demográfico metropolitano”. Entre las medidas de mayor impacto operativo se destaca la creación de un carril exclusivo o preferencial para motocicletas —cuya continuidad física o segmentación quedará supeditada a un estudio de factibilidad técnica—, además de la proyección de obras de ensanche en los sectores donde las dimensiones catastrales y dominiales lo permitan. En esos tramos se incorporarán dársenas de detención para el transporte público, carriles adicionales de sobrepaso, bicisendas, separadores centrales, veredas peatonales y áreas parquizadas.
El paquete de reformas incluye también la reconfiguración y sincronización del sistema de semaforización, la instalación de nueva señalización vertical y demarcación horizontal reflectiva, y una repotenciación del alumbrado público para brindar mayor seguridad durante la noche.
Debate por las competencias jurisdiccionales
Pese al consenso unánime sobre la necesidad de intervenir, el debate legislativo no estuvo exento de roces en torno a las competencias territoriales. El edil opositor Gustavo Cobos solicitó abstenerse de la votación tras argumentar que el sector norte figura catastralmente como Ruta Provincial 315 bajo la jurisdicción de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), recordando antecedentes legislativos como las leyes provinciales 5530 y 8915: “¿Quién tiene la competencia de las obras que se deberían realizar allí? Ante la duda de quién se hará cargo del mantenimiento y la inversión, no puedo acompañar”, cuestionó.
Frente a este reparo, Vargas Aignasse replicó que “los vecinos de San Miguel de Tucumán no pueden seguir siendo rehenes de las controversias de jurisdicción”. En la misma línea, el concejal José María Franco subrayó que la traza tiene impacto directo sobre populosos conglomerados capitalinos como los barrios Congreso y Oeste II: “Primero debemos elaborar el plan técnico y luego celebrar los convenios necesarios con Yerba Buena, la comuna de Cevil Redondo y los organismos viales de la provincia y la nación. No podemos desentendernos de la realidad que viven miles de tucumanos”. Para ello, la ordenanza fijó una ventana temporal de 120 días para que el Departamento Ejecutivo remita el diagnóstico definitivo, las etapas de obra y el cálculo presupuestario.
El llamado a la articulación metropolitana
La sanción del proyecto generó repercusiones inmediatas fuera del ámbito capitalino. El fiscal adjunto de la provincia, Raúl Ferrazzano, celebró la sanción, pero remarcó que se trata de un paso que debe articularse a escala regional. “El tránsito metropolitano no tiene fronteras municipales. Insto a los concejales de Yerba Buena a asumir el mismo compromiso y avanzar con iniciativas concretas. No podemos seguir planificando los problemas desde los límites de cada ejido urbano; es urgente una estrategia integral que contemple al automovilista, al motociclista, al usuario del transporte y al peatón”, sentenció. /Contexto






