

Manejaba alcoholizado a 184 km/h, atropelló y mató a un adolescente en Santa Fe: 3 años y medio de prisión efectiva

El día del accidente, Valentino viajaba en moto junto a su amigo Emiliano Cruz, de 19 años. Ambos fueron embestidos desde atrás por un auto que circulaba a una velocidad por encima de lo permitida.
Es por ello que el Ministerio Público de la Acusación había solicitado seis años de prisión de cumplimiento efectivo para Piaggio, la pena máxima prevista para la figura penal que se le atribuye, que es homicidio culposo agravado. Además, había reclamado 12 de inhabilitación para conducir.
La defensa, en cambio, reclamaba la absolución al sostener que no se acreditó una violación del deber de cuidado que permita responsabilizar penalmente al acusado.
El accidente fatal ocurrió la madrugada del 9 de diciembre de 2023 sobre la Ruta Nacional 8, en jurisdicción de Wheelwright. Valentino y Emiliano circulaban en una motocicleta Gilera 110 desde Colón hacia esa localidad, donde tenían previsto encontrarse con unas amigas.
En esas circunstancias, un Hyundai Genesis conducido por Piaggio los chocó desde atrás. El conductor tenía 26 años al momento del hecho y, de acuerdo con las pericias oficiales, circulaba a 184 kilómetros por hora. El test de alcoholemia también dio positivo.
Sin embargo, la defensa cuestionó la metodología utilizada para determinar la velocidad, señaló presuntas imprecisiones en las mediciones y en el relevamiento de la escena, y objetó la validez probatoria del informe de alcoholemia.
El impacto del choque fue devastador: Valentino murió en el lugar y Emiliano sufrió heridas de extrema gravedad. El joven permaneció 29 días internado y debieron amputarle uno de sus pies. Actualmente utiliza una prótesis para caminar.
Valentino -izquierda- y Emiliano -derecha- se sacaron esta foto horas antes de la tragedia. (Foto: gentileza Carolina Giles).
Durante su alegato, Germán Brescovich y Joaquín Fraga, abogados defensores de Piaggio, sostuvieron que las pruebas presentadas durante el juicio no permitieron acreditar una violación del deber de cuidado que justifique atribuirle responsabilidad penal por lo ocurrido.
De manera subsidiaria, habían planteado que, si el juez consideraba que existía responsabilidad dentro de la figura básica del delito, se aplique una pena de ejecución condicional.
El planteo de la defensa era diferente a la postura de la Fiscalía, que consideraba que la velocidad a la que circulaba Piaggio y el resultado positivo del test de alcoholemia permitían sostener la acusación.
Carolina Giles, la mamá de Valentino, criticó que Piaggio nunca haya estado detenido y contó que el acusado le pidió perdón recién durante la última audiencia. “No sentí sus lágrimas. Nada”, afirmó.






