

Motos, disfraces y polémica en Tucumán: qué hay detrás de la multitudinaria caravana de Halloween

No se trata necesariamente de un grupo estable ni de una competencia. Se trata de convocatorias que reúnen a personas que comparten una misma afición y que, por una noche, salen a recorrer la ciudad.
En Tucumán, la escena volvió a repetirse el sábado pasado, en coincidencia con la Noche de Brujas y la Noche de los Museos. Mientras las familias recorrían los espacios culturales y los chicos circulaban disfrazados por distintos puntos de la ciudad, decenas de motociclistas se sumaron a una caravana que llamó la atención por su despliegue. Hubo máscaras, vestimentas alusivas al terror y motos intervenidas especialmente para la ocasión. La convocatoria fue mucho mayor que la del año pasado y no pasó inadvertida.
No obstante la concentración también despertó reacciones entre quienes se encontraron con el paso de las motos. En las redes sociales hubo comentarios y quejas de vecinos que cuestionaban la circulación y manifestaban no entender cuál era el objetivo de la iniciativa. Para algunos, el despliegue resultaba llamativo; para otros, el ruido y el movimiento de tantos vehículos por las calles generaban molestias.
Esa diferencia de miradas volvió a poner sobre la mesa una pregunta que acompaña a este tipo de encuentros: qué buscan quienes participan y dónde pueden desarrollar esa actividad.
PM, una de las jóvenes que participó de la rodada, explicó que su intención no es molestar a los demás, sino compartir una actividad que disfruta en grupo. Ella ya había participado el año pasado, pero destacó que esta vez la cantidad de asistentes fue mucho mayor. “La verdad que sí me sorprendió, porque el año pasado no hubo tantas personas y este año se sumaron muchísimas”, contó.
Para ella, las motocicletas representan una pasión que se comparte con otros aficionados. “Me encantan las motos. Creo que así como hay personas a las que les gusta correr, nuestra pasión es andar en moto, divertirnos y conocer personas a las que también les guste esto”, expresó.
La joven también señaló que no existe un único grupo organizado detrás de la convocatoria. Algunos participantes ya se conocen, otros se encuentran durante el recorrido y también hay quienes se suman por primera vez.
“El que quiera ir puede ir y disfrutar, siempre con precaución, usando casco y cuidándonos, porque también corremos riesgo de nuestra vida”, señaló.
Tampoco tienen un punto fijo desde el cual salir ni un recorrido establecido. Según relató, los motociclistas comienzan a circular y otros se van incorporando en el camino. Esa modalidad espontánea hizo que la caravana fuera creciendo hasta reunir a una multitud de participantes.
La propuesta no es exclusiva de Tucumán. En distintas ciudades de Argentina y de otros países se organizan encuentros similares durante Halloween, conocidos como “rodadas del terror”. En México, estas convocatorias ganaron visibilidad en los últimos años También hay antecedentes en Colombia, Venezuela y Ecuador, donde los motociclistas aprovechan la fecha para recorrer las calles.

En tanto el 29 de octubre de este año, en Wetzlar, Alemania se informó que 160 motociclistas participaron de la sexta edición del Halloween Ride. La actividad también tuvo un fin solidario, ya que estuvo vinculada con una campaña para colaborar con el refugio local de animales.
En Argentina, Rosario es una de las ciudades donde esta modalidad también tiene presencia. Jhonatan, otro de los participantes tucumanos, recordó que vio una rodada por primera vez allí, hace un par de años por lo que decidió sumarse el sábado.
“Somos aficionados a las motos que disfrutamos pasar el tiempo sobre una. Estos eventos son casuales, no ocurren todas las semanas. No es nuestra intención asustar a la gente ni ocasionar molestias”, resaltó.
En Posadas también hay antecedentes. En 2025, el grupo Team NS organizó la segunda edición de su Rodada del Terror, con una convocatoria que superó las 200 motos. En esa oportunidad, la actividad contó con un recorrido organizado y acompañamiento de personal municipal de Tránsito y de la Policía. En la provincia fuentes policiales confirmaron que sí se realizaron controles que terminaron sin detenidos, pero que buscarán contactar con los organizadores para pedir que se informe con anticipación sobre este tipo de acciones.
Es que estas concentraciones no siempre transcurren sin controversias. La cantidad de vehículos, el ruido de los motores y las maniobras que pueden realizar algunos motociclistas generan cuestionamientos.
En la provincia los participantes sostienen que una alternativa para evitar conflictos sería contar con un lugar habilitado donde puedan reunirse y practicar. PM planteó que ese es, precisamente, uno de los principales motivos por los que buscan visibilizar la actividad. “No somos delincuentes. Lo único que queremos es que nos escuchen y nos puedan brindar un lugar para andar, para expresarnos libremente y divertirnos, siempre con , dijo.
Ella describió que algunos de los jóvenes realizan piruetas con sus motos, mientras que otros simplemente participan para compartir el encuentro, decorar sus vehículos o conocer a otros aficionados. Jhonatan coincidió con ese planteo. “Si tuviésemos un espacio propio, algo como una calle, podríamos tener más libertad”, consideró.
La propuesta, sin embargo, convive con el reclamo de vecinos y peatones que cuestionan el uso de las calles para este tipo de encuentros. El desafío es encontrar una alternativa que permita canalizar la afición sin trasladar los costos de la actividad al resto de quienes circulan por la ciudad.
Esta vez entre disfraces, motores y una convocatoria que creció respecto del año pasado, la rodada dejó una postal diferente de Halloween en Tucumán. Para sus participantes fue una oportunidad para compartir una pasión que trasciende una noche del calendario. Para quienes observaron la caravana desde las veredas o se encontraron con ella mientras circulaban, en cambio, el despliegue abrió interrogantes sobre sus objetivos y sus límites. Dos miradas que ponen en discusión la posibilidad de encontrar un espacio para una actividad que, según sus protagonistas, llegó para quedarse. /La Gaceta






