El juez Paz Almonacid bajó la pena de un abusador y la madre estalló: «Mi hija está mal. Él la arruinó ya»

A pesar de contar con Cámara Gessel y peritajes psicológicos favorables, el juez Augusto Paz Almonacid le otorgó solo 5 años y medio de prisión al acusado de abusar de su nieta. La madre de la menor expuso la falta de empatía del tribunal, el hostigamiento que sufren y el beneficio de prisión domiciliaria que goza el agresor.
06 de noviembre de 2026

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La comunidad de San Pablo, en Tucumán, atraviesa momentos de profunda indignación tras conocerse la sentencia contra Luis Coletti, de 68 años, acusado de abusar sexualmente de su nieta. La causa, iniciada en julio de 2025 tras la confesión de la menor a su madre, Mariana Alejandra Piso, contaba con el pedido formal de 14 años de prisión por parte de la Fiscalía (a cargo de la auxiliar Pilar Núñez) y de la Defensoría de la Niñez bajo la carátula de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, mientras que la querella solicitaba 18 años. Sin embargo, en el juicio el juez Augusto Paz Almonacid recalificó la causa como abuso sexual simple y dictó una condena de solo 5 años y 6 meses.

La resolución provocó un fuerte impacto en la familia de la niña, que confiaba en el peso de las evidencias presentadas. La madre de la víctima manifestó su dolor ante el criterio adoptado por el magistrado: «Él no le creyó a mi hija, no entendió el dolor de lo que sufrió mi hija y de lo que sufro yo y mi familia y lo condenó a 5 años y 6 meses».

Peritajes ignorados y el impacto psicológico en la víctima

Durante la etapa de investigación se realizaron las pruebas de Cámara Gessel y el psicodiagnóstico, obteniendo resultados positivos que acreditaban la veracidad del relato de la niña. No obstante, el juez desestimó extender la gravedad de la sanción alegando falta de elementos para confirmar la extensión temporal de los abusos reiterados. Mariana fundamentó la arbitrariedad del fallo señalando: «La Cámara Gessel dio positiva y el psicodiagnóstico también dio positivo. Sin embargo, al juez no le alcanzaba… dijo que no alcanzaba solamente con el relato de la niña».

«Mi hija está mal. Él la arruinó ya»

El estado de la pequeña tras conocerse el desenlace judicial refleja el profundo impacto emocional que atraviesa el entorno familiar:»Mi hija está mal. Él la arruinó ya. Ya no quiere estudiar, no quiere salir, no quiere jugar, no quiere comer, se lo pasa triste llorando… ¿cómo le voy a explicar a mi hija que no lo condenaron los años que yo luchaba?».

Por su parte, la tía de Mariana respaldó la postura familiar y cuestionó la actitud del juez al momento de dictar la sentencia: «El juez no quiso ver el sufrimiento de mi nieta ni de mi hija. No sé qué le pasó al juez realmente porque teníamos todas las pruebas… Nos sentimos así, nos sentimos que nos han discriminado, agraviados, que él ha dado una decisión que no esperábamos».

A esto se suma el hostigamiento que sufren a través de redes sociales por parte de familiares del agresor, quienes difunden publicaciones falsas afirmando que el acusado fue absuelto.

Asimismo, la familia remarcó la falta de contención psicológica e institucional continua por parte del Estado, debiendo afrontar solas el proceso y el sostén de la menor. Ante esta situación, Mariana concluyó con un pedido a la sociedad: «Lo único que pido es justicia para mi hija, que las madres cuando sus niños le hablen, le cuenten, que le crean, que luchen, porque verdaderamente no hay justicia acá en Tucumán. Me dolió en el alma». /Enterate